• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Rincón de la Psicología

Blog de Psicología

  • Quién Escribe
  • Libros de Autoayuda
    • Libro de Ansiedad
    • Libro de Depresión
    • Libro de Manipulación
    • Libro Crecimiento Personal
  • Temas de Psicología
  • Publicidad
Inicio » Crecimiento Personal » 5 comportamientos catalogados como “negativos” que realmente son saludables

5 comportamientos catalogados como “negativos” que realmente son saludables

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Actualizado: 21/11/2023 por Jennifer Delgado | Publicado: 01/05/2015

Comportamientos negativos

Como norma general, el comportamiento más sano es simplemente el más auténtico. Sin embargo, como hemos crecido en una sociedad que mata la autenticidad, también hemos aprendido a reprimir nuestras emociones y reacciones más genuinas, pensando que no son positivas e incluso nos avergonzamos de ellas.

Lo que no sabemos es que a menudo nuestro cuerpo y nuestro inconsciente saben perfectamente qué necesitamos en cada momento. El problema es que no solemos prestarles atención, de manera que terminamos considerando algunos comportamientos y emociones como dañinos, negativos e inapropiados, cuando en realidad pueden ser positivos e incluso saludables.

1. Expresar la ira

La ira tiene una connotación negativa en la mayoría de las culturas e incluso está mal visto que una persona no sea capaz de reprimir su enfado. Sin embargo, lo cierto es que expresar la ira tiene un enorme poder catártico. Estar enojados y poder expresarlo es saludable porque nos ayuda a liberarnos de esa emoción.

La ira es simplemente una respuesta que surge cuando alguien nos ha hecho daño o ha cruzado una de nuestras líneas rojas. Ese enfado se activa para defendernos de la agresión. No obstante, no es más que una reacción, una energía que podemos canalizar de forma positiva. De hecho, un estudio realizado en la Universidad de Utrecht descubrió que cuando las personas se enfadan, se muestran más decididas a alcanzar sus objetivos y luchan más por conseguirlos.

Por supuesto, no se trata de hacer de la ira una forma de respuesta porque, a la larga, puede ser una emoción dañina que reporte problemas tanto a nivel psicológico como físico, pero es importante no reprimirla sino usarla de forma positiva.

2. Sentirse perdidos

Todos, en algún momento, nos hemos sentido perdidos, hemos tenido esa sensación de no saber hacia dónde vamos. Es probable que incluso hayamos tenido miedo o hayamos sufrido ansiedad ya que en nuestra cultura, es obligatorio saber siempre hacia dónde nos dirigimos. Sin embargo, estar perdidos, ya sea en el sentido literal o psicológico, no es algo negativo.

PARA TI:  5 prácticas en 5 minutos para empezar bien Septiembre y transformar tus jornadas

De hecho, al sentirnos perdidos, nos vemos obligados a prestar más atención y a escuchar a nuestros instintos y emociones más profundas. Cuando sabemos hacia adónde vamos, es como si nos desconectaramos de la realidad ya que seguimos el camino por inercia. Cuando nos perdemos, nos vemos obligados a volver a conectar con el mundo y a hacernos preguntas. Esas preguntas pueden llevarnos a descubrimientos asombrosos que nos permitan cambiar nuestra vida, en aras de lograr una mayor satisfacción.

Recuerda que a veces es necesario perderse para reencontrarse.

3. Llorar

En nuestra cultura, llorar es símbolo de debilidad, sobre todo en el caso de los hombres. Por eso, la mayoría de nosotros hemos aprendido a reprimir las lágrimas. Y hemos aprendido a hacerlo tan bien que no solo logramos evitar el llanto en público sino también en la intimidad. Sin embargo, todas las emociones que se reprimen, terminan enquistándose, para salir después con una fuerza arrolladora que termina desequilibrándonos.

El llanto triste tiene un poder liberador, nos permite despojarnos del dolor que sentimos y genera un estado de calma. De hecho, un curioso estudio realizado en la Universidad de Tilburg ha analizado el llanto, llegando a la conclusión de que solo cuando le damos rienda suelta, tiene un poder liberador. Esto se debe a que en un primer momento, el llanto tiene una acción activadora, aumentando el ritmo cardíaco. Si nos detenemos en este punto, nos sentiremos peor. Sin embargo, si dejamos que las lágrimas corran libremente, nos sentiremos mejor ya que en la segunda fase del llanto, se produce una reducción de la frecuencia respiratoria y esto hace que nos sintamos más tranquilos y que mejore nuestro estado de ánimo.

4. No escuchar

Escuchar es una habilidad, y resulta fundamental para nuestro día a día. Sin embargo, no se trata simplemente de escuchar sino también, de saber a quién escuchar. Por eso, en ocasiones, no escuchar puede ser una virtud. Cuando la persona solo nos transmite miedo, inseguridad y desconfianza, es mejor que sus palabras no tengan una resonancia en nuestra decisión. Hay momentos en que es mejor seguir nuestro instinto e incluso cometer nuestros propios errores, antes que emprender un camino solo porque los demás nos han presionado.

PARA TI:  3 beneficios del dolor: el poder oculto de las cicatrices emocionales y físicas

No escuchar no significa cerrarse a las opiniones y consejos de los otros sino saber hasta qué punto estos pueden ser válidos y constructivos para ti. No escuchar significa no dejar que las palabras hirientes terminen afectando tu autoestima. No escuchar significa también ser prudentes, saber marcar los límites y no dejar que la presión social decida por nosotros.

5. No adaptarse

No encajar en un sitio o en un grupo, no solo es incómodo sino que incluso puede llegar a ser doloroso. De hecho, un estudio particularmente interesante realizado en la Universidad de Michigan descubrió que el rechazo social duele tanto como el dolor físico, porque comparten los mismos circuitos neuronales. Quizás por eso, los científicos siempre han alabado la capacidad de las personas para adaptarse a los diferentes ambientes.

Sin embargo, el dolor también es un poderoso aliciente para el cambio, sentir que no pertenecemos a un sitio o a un grupo nos impide acomodarnos en una zona de confort y nos impulsa a buscar más allá. No adaptarnos a una situación insatisfactoria, puede ser positivo e incluso desarrollador porque en esa búsqueda no solo encontramos nuestro verdadero “yo” sino que también nos hacemos más fuertes. Recuerda que las grandes personas han sido aquellas que se han atrevido a cambiar lo que no les gustaba, las que no se han plegado ante las normas. De hecho, el mundo no hubiese cambiado si personas como Martin Luther King o Nelson Mandela simplemente se hubiesen adaptado a las normas impuestas por la sociedad.

Fuentes:

Kross, E. et. Al. (2011) Social rejection shares somatosensory representations with physical pain. PNAS; 108(15): 6270–6275.

Aarts, H. eT. Al. (2010) The Art of Anger. Reward Context Turns Avoidance Responses to Anger-Related Objects Into Approach. Psychological Science; 21(10): 1406-1410.

Hendriks, M.C.; Rottenberg, J. & Vingerhoets, J.J. (2007) Can the distress-signal and arousal-reduction views of crying be reconciled? Evidence from the cardiovascular system. Emotion; 7: 458–463.

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

No te pierdas ni un artículo

Al inscribirte a Rincón de la Psicología aceptas nuestra Política de Privacidad. Pero no te preocupes, ¡odio el spam tanto como tú!

Sigue alimentando tus neuronas

Ilustración de una persona triste con nubes negras sobre su cabeza

Diagnósticos erróneos: Pensar que todo es psicológico puede matarnos – literalmente

Ilustración de cerebro con mitad del lóbulo tipo circuitos

La falta de colina en el cerebro dispara la ansiedad, ¿cómo solucionarlo?

Ilustración de mujer con las manos en la cabeza preocupada o ansiosa

¿Cómo relativizar los problemas con una simple pregunta?

Interacciones con los lectores

Comentarios

  1. Maria Elena Ramos Padron dice

    01/05/2015 a las 11:12 PM

    Sumamente interesantes estas "irregularidades" porque si bien parecen ser eso, nos ayudan a tener una marca personal, sin llegar a manipular ni a ceder espacios!

    Responder
  2. Jennifer Delgado dice

    02/05/2015 a las 9:13 AM

    En efecto, lo que a menudo catalogamos como "errores" también nos ayudan a ser únicos.

    Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • Diagnósticos erróneos: Pensar que todo es psicológico puede matarnos – literalmente
  • La falta de colina en el cerebro dispara la ansiedad, ¿cómo solucionarlo?
  • ¿Cómo relativizar los problemas con una simple pregunta?
  • Formación para psicólogos: ¿por qué el título no marca el final del aprendizaje?
  • Quienes hablan de la vida de los demás es porque no tienen vida propia – o no les gusta

Footer

Contacto

jennifer@intextos.com

Las Palmas, España

Blog de Psicología

Artículos sobre la salud mental y el crecimiento personal, técnicas psicológicas, estudios sobre el cerebro, trastornos mentales y libros de Psicología para comprender cómo funciona la mente.

Sígueme la pista

  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Telegram
  • Twitter

© Copyright 2009-2025 Rincón de la Psicología · Todos los derechos reservados · Política de Cookies · Política de Privacidad · Publicidad · Proceso Editorial