• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Rincón de la Psicología

Blog de Psicología

  • Quién Escribe
  • Libros de Autoayuda
    • Libro de Ansiedad
    • Libro de Depresión
    • Libro de Manipulación
    • Libro Crecimiento Personal
  • Temas de Psicología
  • Publicidad
Inicio » Neuropsicología » 3 antioxidantes para el cerebro que previenen el deterioro cognitivo

3 antioxidantes para el cerebro que previenen el deterioro cognitivo

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email
Antioxidantes para el cerebro

El estrés oxidativo se produce cuando hay demasiadas moléculas inestables llamadas radicales libres y no hay suficientes antioxidantes para eliminarlas. En ese caso, puede dañar las células y tejidos, por lo que es una de las causas del envejecimiento, genera inflamación crónica y se ha relacionado con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson. La mala noticia es que el cerebro es particularmente sensible a ese tipo de oxidación.

¿Por qué el cerebro es tan vulnerable al estrés oxidativo?

¿Sabías que nuestro cerebro consume el 20% del total de oxígeno basal y un 25% de la glucosa para sustentar su actividad neuronal? Sin embargo, cuenta con unas defensas antioxidantes endógenas muy modestas, en comparación con otros órganos del cuerpo.

Las neuronas, por ejemplo, tienen aproximadamente un 50% menos de defensas contra el estrés oxidativo que otras células del cuerpo, como reveló un estudio realizado en la Universidad de Edimburgo.

Por si fuera poco, algunos de los neurotransmisores que intervienen en la transmisión de los impulsos nerviosos, como la dopamina, la serotonina y la adrenalina también se auto oxidan, lo que aumenta la sensibilidad del cerebro al estrés oxidativo, como señaló una investigación desarrollada en la University of the Highlands and Islands.

Estos neurocientíficos concluyeron que existe una compleja gama de factores que hacen que el cerebro sea más propenso al estrés oxidativo, desde el uso intensivo de la glucosa y los lípidos insaturados hasta el mecanismo del calcio y los metales de transición. Estos últimos intervienen en la transmisión de los impulsos nerviosos, pero también se han encontrado en las placas seniles de cerebros afectados por enfermedades neurodegenerativas.

¿Qué significa todo eso? Que la propia estructura y el modo de funcionamiento del cerebro lo hacen más propenso al estrés oxidativo y, por tanto, más vulnerable a los daños que puede causar.

La buena noticia es que puedes compensar ese desbalance entre la generación de especies reactivas de oxígeno y la disponibilidad y acción de los antioxidantes. ¿Cómo? Entre otras cosas, incluyendo más alimentos ricos en antioxidantes en tu dieta. Toma nota: ¡tu cerebro te lo agradecerá!

PARA TI:  ¿Cómo “sintonizar” el cerebro para aliviar el dolor?

3 alimentos antioxidantes para proteger tu cerebro

Tu cuerpo produce algunos agentes antioxidantes, pero no suelen ser suficientes para contrarrestar la acción de los radicales libres, por lo que necesita recurrir a fuentes externas, fundamentalmente de la dieta. Por ese motivo, todo lo que comes puede influir en la estructura, función y salud del cerebro. 

1. Té verde

    El té verde es, probablemente, una de las bebidas más saludables del mundo. Las catequinas, unos compuestos polifenólicos que se encuentran presentes en grandes cantidades en este tipo de té, son las principales responsables de su potente acción antioxidante – y también las que le aportan ese sabor ligeramente amargo. Además, son útiles para mejorar el estado de ánimo y potencian funciones cognitivas como la atención, la memoria y el pensamiento.

    Por otra parte, los taninos, que se hallan en grandes cantidades en el té verde, pueden prevenir el daño cerebral. Estos compuestos que las hojas de té producen para evitar que los animales devoren la planta en crecimiento, sobre todo el galotanino, estimula el sistema de reparación del ADN y previene la muerte neuronal, por lo que es muy útil para preservar las funciones cerebrales, incluso en casos de lesiones cerebrales.

    2. Brócoli

    Los vegetales de hoja verde en general, como la col rizada, las espinacas, la acelga y el brócoli, son ricos en nutrientes saludables para el cerebro, como la vitamina K, la luteína, el folato y los betacarotenos.

    El brócoli, en especial, contiene sulforafano, un componente azufrado que se encuentra almacenado en forma de glucorafanina y que es uno de los inductores naturales más potentes de las enzimas de desintoxicación, ejerciendo una acción antioxidante prolongada. O sea, que tiene una poderosa acción antioxidante.

    Como nota curiosa, los brotes de brócoli contienen entre un 20 y un 50% más de glucorafanina que la planta adulta. Por ese motivo, no es extraño que el consumo de este vegetal contribuya a frenar el deterioro cognitivo, tenga efectos antiinflamatorios y contribuya a reparar las células nerviosas dañadas.

    PARA TI:  Meditar rejuvenece el cerebro 7 años, según las Neurociencias

    3. Espirulina

    La espirulina, un tipo de alga que crece en los mares, se ha usado desde hace siglos. De hecho, ¿sabías que era una fuente de alimentación importante para los mayas y los aztecas? Rica en carotenoides y péptidos antiinflamatorios, es particularmente eficaz para protegernos del estrés oxidativo.

    La espirulina no solo es beneficiosa para el desarrollo neuronal, sino que también tiene efectos neuroprotectores: atenúa el estrés oxidativo debido a sus propiedades antioxidantes y su capacidad para reducir las citocinas proinflamatorias a nivel cerebral. ¿Recuerdas el problema de los metales de transición? Pues la espirulina es muy eficaz para evitar que el hierro, uno de los metales más comunes e importantes en el cerebro, reaccione al oxígeno o los peróxidos.

    El té verde no solo mejora la función cerebral a corto plazo, sino que también protege el cerebro de los efectos del envejecimiento a largo plazo, reduciendo en particular el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas como el Alzhéimer y el Parkinson.

    Referencias Bibliográficas:

    Trotta, T. et. Al. (2022) Beneficial Effects of Spirulina Consumption on Brain Health. Nutrients; 14(3): 676.

    Cobley, N. et. Al. (2018) 13 reasons why the brain is susceptible to oxidative stress. Redox Biology; 15: 490-503.

    Mancini, E. et. Al. (2017) Green tea effects on cognition, mood and human brain function: A systematic review. Phytomedicine; 34:26-37.

    Baxter, P. S. & Hardingham, G. E. (2016) Adaptive regulation of the brain’s antioxidant defences by neurons and astrocytes. Free Radical Biology and Medicine; 100: 147-152.

    Díaz, M. L. & González, M. E. (2014) El estrés oxidativo en las enfermedades neurológicas: ¿causa o consecuencia? Neurología; 29(8): 451-452.

    Townsed, B. E. et. Al. (2014) Dietary broccoli mildly improves neuroinflammation in aged mice but does not reduce lipopolysaccharide-induced sickness behavior. Nutr Res; 34(11): 990–999.

    Ying, W. & Xiong, Z. (2010) Oxidative Stress and NAD+ in Ischemic Brain Injury: Current Advances and Future Perspectives. Curr Med Chem; 17(20): 2152–2158.

    Opazo, C. (2005) Metales de transición y enfermedad de Alzheimer. Revista Española de Geriatría y Gerontología; 40(6): 365-370.

    Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

    Escrito por Jennifer Delgado Suárez

    Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

    Soy psicóloga (No. Colegiada P-03324). Por profesión y vocación. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

    Revisado por Yiana M. Delgado

    Psicóloga Yiana M. Delgado

    Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

    No te pierdas ni un artículo

    Al inscribirte a Rincón de la Psicología aceptas nuestra Política de Privacidad. Pero no te preocupes, ¡odio el spam tanto como tú!

    Sigue alimentando tus neuronas

    5 trastornos que suelen confundirse con TDAH: ¿Cómo hacer el diagnóstico diferencial?

    ¿Y si dejamos de idealizar el autocuidado? Cuidarte no arregla un entorno que te destruye

    ¿Cómo discrepar sin destruir la relación? Guía de supervivencia para parejas

    Interacciones con los lectores

    Deja una respuesta Cancelar la respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Barra lateral principal

    Entradas recientes

    • 5 trastornos que suelen confundirse con TDAH: ¿Cómo hacer el diagnóstico diferencial?
    • ¿Y si dejamos de idealizar el autocuidado? Cuidarte no arregla un entorno que te destruye
    • ¿Cómo discrepar sin destruir la relación? Guía de supervivencia para parejas
    • ¿Por qué la ansiedad social aumenta los problemas con el alcohol – y cómo solucionarlo?
    • No te cansa la gente, te cansa ajustarte para encajar

    Footer

    Contacto

    jennifer@intextos.com

    Blog de Psicología

    Artículos sobre la salud mental y el crecimiento personal, técnicas psicológicas, estudios sobre el cerebro, trastornos mentales y libros de Psicología para comprender cómo funciona la mente.

    Sígueme la pista

    • Facebook
    • Instagram
    • LinkedIn
    • Telegram
    • Twitter

    © Copyright 2009-2025 Rincón de la Psicología · Todos los derechos reservados · Política de Cookies · Política de Privacidad · Publicidad · Proceso Editorial