• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Rincón de la Psicología

Blog de Psicología

  • Quién Escribe
  • Libros de Autoayuda
    • Libro de Ansiedad
    • Libro de Depresión
    • Libro de Manipulación
    • Libro Crecimiento Personal
  • Temas de Psicología
  • Publicidad
Inicio » Crecimiento Personal » Aporía, el concepto socrático para ganar sabiduría tras una crisis

Aporía, el concepto socrático para ganar sabiduría tras una crisis

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Actualizado: 24/02/2024 por Jennifer Delgado | Publicado: 03/08/2020

Aporía

Cuentan que Sócrates interrogaba a sus discípulos para ayudarles a liberarse del conocimiento erróneo o de las falsas creencias que les impedían ver la realidad. Sócrates les iba planteando preguntas hasta que los estudiantes se sumían en un estado de aporía, una especie de callejón sin salida en el que se hallaban sin asideros y reconocían la imposibilidad de llegar a una respuesta definitiva y precisa con sus conocimientos precedentes.

Ese estado de aporía les permitía reconocer que sus certezas iniciales no les servían de mucho. Comprendían que, si querían seguir avanzando, necesitaban deshacerse de esos preconceptos. Se daban cuenta, finalmente, de cuánto lastre mental llevaban consigo.

Ese estado, que puede ser extremadamente revelador para algunos, en otros resulta aterrador porque lo viven como un proceso de pérdida de sus raíces y certezas. Sin embargo, a veces, si queremos avanzar en la vida debemos tener el coraje de sumergirnos en la aporía, que no es ni más ni menos que reconocer que quizá algunos de los constructos sobre los cuales construimos nuestro mundo podrían no ser tan sólidos o válidos como pensábamos.

¿Qué es la aporía?

“La aporía no es la cuestión, sino la imposibilidad de responderla y el sentimiento de inquietud que se deriva. La aporía es literalmente la ausencia de camino, y también, al mismo tiempo, lo que impide concluir la marcha. El hecho de no tener respuesta a la cuestión nos obliga a replantearla bajo otra forma o a plantear cuestiones adyacentes”, como escribiera el filósofo Pierre Aubenque.

La aporía, sin embargo, no implica únicamente ese darnos cuenta de que muchas de nuestras certezas se han hecho trizas, sino que también es un estado emocional intenso en el que prima una incómoda sensación de desorientación provocada por la ausencia de los puntos cardinales que hasta hace poco nos guiaban.

PARA TI:  Las 10 reglas de Schopenhauer para ser felices – aquí y ahora

Incertidumbre, confusión y perplejidad: Los 3 caballos del “apocalipsis apórico”

Todos, en algún momento de nuestra vida, podemos atravesar un estado de aporía. Lo sabremos porque nos sentimos bloqueados, nos quedamos atrapados en una especie de limbo en el que no logramos avanzar, pero tampoco podemos retroceder.

En ese estado, buscamos respuestas, pero no las encontramos, ya sea porque nos estamos planteando las preguntas erróneas o porque estamos partiendo de falsas premisas o supuestos equivocados.

Por eso, aunque toquemos, veamos y sintamos la realidad, esta pierde su sentido. De repente nos resulta ajena. Es como si todo se vaciara de sentido. En ese momento la razón lucha desesperadamente por conferirle un significado a lo que estamos viviendo. Pero no lo encontramos. No logramos hallar una explicación a lo que nos sucede porque los marcos conceptuales que nos guiaban no nos sirven.

Esa incapacidad para que todo encaje en nuestra mente genera confusión y perplejidad. Hace que nuestro mundo se tambalee. En este punto tenemos dos opciones: nos sumimos en la desesperación o aprovechamos ese estado para dar un salto cualitativo en nuestro camino de crecimiento.

No podemos evitar la aporía, pero podemos decidir cómo reaccionar

La aporía puede llegar a ser un estado complicado de gestionar, sobre todo para las personas que buscan certezas y se sienten incómodas navegando en la incertidumbre. Cuando sus creencias se desmoronan, pueden experimentar auténtico pánico. También corren el riesgo de radicalizarse en un intento por aferrarse a alguna certeza, lo cual hace que se vuelvan aún más rígidas de pensamiento.

La aporía, no obstante, también puede ser un gran catalizador del cambio personal. De hecho, predispone la mente curiosa e inteligente a descubrir y aceptar verdades que, antes de ese estado, habríamos considerado como inaceptables o intolerables.

La aporía también nos nos ayuda a convertirnos en personas más humildes. Nos permite comprender que no somos dueños de la verdad y que necesitamos abrirnos a otras maneras de comprender y vivir el mundo. Nos enseña además que la vida que hemos construido es mucho más frágil de lo que pensamos. Nos muestra nuestro lado más vulnerable, y eso nos hace más humanos.

PARA TI:  La vida no te enseña a ser fuerte, te obliga a serlo

¿Y si el problema no fuese el problema?

“¿Cuál es la respuesta a la pregunta? El problema. ¿Cómo se resuelve el problema? Desplazando la cuestión”, explicaba Michel Foucault. “En vez de preguntar y responder dialécticamente, debemos pensar problemáticamente”.

Este psicólogo francés nos anima a reflexionar sobre el asunto bajo una nueva perspectiva, pero también nos alienta a pensar el pensamiento. Ponernos en discusión. Dudar de nuestras premisas. Y, sobre todo, aceptar las contradicciones y la divergencia.

A veces no podemos entender el mundo porque aplicamos un pensamiento dicotómico que busca la afirmación o la negación, cuando la realidad es muchísimo más compleja que eso y demanda un pensamiento múltiple que abarque la mayor cantidad de opciones posibles.

La aporía no solo borra las certezas, sino que también nos abre de par en par las puertas a un mundo donde todo es posible, en el que podemos encontrar explicaciones alternativas y nuevas formas de ver las cosas. Por eso es, esencialmente, un estado liberador que nos permite deshacernos de las viejas formas de pensar y actuar para atrevernos a imaginar otras maneras de estar en el mundo.

Ahora mismo estamos atravesando – como sociedad y a nivel individual – un estado de aporía. La pandemia nos ha demostrado nuestra vulnerabilidad y nos ha dejado desconcertados, buscando seguridades que se desvelan cada vez más elusivas. Podemos hundirnos en la desesperación o aprovechar esa aporía para desligarnos de las cadenas del pensamiento tradicional y pensar en nuevas maneras de vivir. La decisión es nuestra.

Fuente:

Aubenque, P. (2004) Sócrates y la aporía ontológica. Azafea. Rev. Filos; 6: 17-28.

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

No te pierdas ni un artículo

Al inscribirte a Rincón de la Psicología aceptas nuestra Política de Privacidad. Pero no te preocupes, ¡odio el spam tanto como tú!

Sigue alimentando tus neuronas

Ilustración corazón roto

Por qué el “no eres tú, soy yo” no es válido para romper una relación

Quienes limpian mientras cocinan, en vez de dejarlo para el final, tienen estos 5 rasgos de personalidad

Ilustración de un hombre sentado y preocupado o estresado

¿Cómo saber si tengo un problema de adicción? 5 señales que no debes ignorar

Interacciones con los lectores

Comentarios

  1. Alicia Delahoz Ocampo dice

    11/08/2020 a las 3:58 PM

    Muy interesante el articulo de hoy y mas apropiado a lo que realmente estamos enfrentando. Lo he compartido deseando se alimenten de este gran Rincon.Gracias mil gracias.!
    Alicia. Barranquilla Col.

    Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • Por qué el “no eres tú, soy yo” no es válido para romper una relación
  • Quienes limpian mientras cocinan, en vez de dejarlo para el final, tienen estos 5 rasgos de personalidad
  • ¿Cómo saber si tengo un problema de adicción? 5 señales que no debes ignorar
  • Solo era una broma… ¿o no? Cómo detectar críticas disfrazadas y protegerte sin dramas
  • Diagnósticos erróneos: Pensar que todo es psicológico puede matarnos – literalmente

Footer

Contacto

jennifer@intextos.com

Las Palmas, España

Blog de Psicología

Artículos sobre la salud mental y el crecimiento personal, técnicas psicológicas, estudios sobre el cerebro, trastornos mentales y libros de Psicología para comprender cómo funciona la mente.

Sígueme la pista

  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Telegram
  • Twitter

© Copyright 2009-2025 Rincón de la Psicología · Todos los derechos reservados · Política de Cookies · Política de Privacidad · Publicidad · Proceso Editorial