• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Rincón de la Psicología

Blog de Psicología

  • Quién Escribe
  • Libros de Autoayuda
    • Libro de Ansiedad
    • Libro de Depresión
    • Libro de Manipulación
    • Libro Crecimiento Personal
  • Temas de Psicología
  • Publicidad
Inicio » Crecimiento Personal » Bendita ignorancia: El mal que ignoras hoy se multiplicará mañana

Bendita ignorancia: El mal que ignoras hoy se multiplicará mañana

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Actualizado: 24/02/2024 por Jennifer Delgado | Publicado: 14/09/2020

Bendita ignorancia

La lógica nos dice que, si una información es útil, deberíamos prestarle atención, tomar nota de ella y actuar en consecuencia. Es irracional esconder la cabeza en la arena para no ver una información que puede beneficiarnos o aportarnos alguna pista útil de cara al futuro. Sin embargo, muchas veces lo hacemos. Nos negamos a ver la realidad.

Investigadores de la Northwestern University preguntaron a más de 2 300 personas si les gustaría conocer diferentes tipos de información que podría serles de utilidad en tres ámbitos: salud, finanzas y relaciones interpersonales.

El 32% de las veces las personas decidieron que no querían conocer esa información. Los psicólogos concluyeron que en algunos casos evitamos activamente información que puede ayudarnos, sernos útiles o incluso beneficiosa para mejorar y/o planificar nuestro futuro. ¿Por qué?

Elegir no saber

La ignorancia es un verbo activo. Implica una decisión de manera más o menos consciente de no saber más, no profundizar, no buscar, no comprender. Existen dos grandes razones por las cuales ponemos en marcha el mecanismo de la ignorancia motivada: la falta de control percibido y el costo hedónico.

Nuestra tendencia a evitar información potencialmente útil o beneficiosa aumenta cuando disminuye nuestra sensación de “control percibido”. O sea, cuando creemos que no podemos hacer nada para evitar la situación, preferimos obviar determinadas informaciones, como podría ser la probabilidad de sufrir una enfermedad genética grave.

Sin embargo, siempre podemos hacer algo, de manera que, al menos en teoría, toda la información es útil, si sabemos utilizarla inteligentemente. Aunque no siempre podamos cambiar los resultados, podemos cambiar el camino. Quizá no podamos detener el curso de una enfermedad, por ejemplo, pero podríamos mejorar la calidad de vida durante ese tiempo con el tratamiento adecuado.

PARA TI:  ¿Cómo usar el “qué hubiera pasado si…” para controlar la conducta impulsiva?

Otra razón por la cual abrazamos la ignorancia es el costo hedónico. Cuando creemos que la información afectará nuestro bienestar subjetivo a corto plazo, haciendo que disfrutemos menos del presente, tendremos la tendencia a ignorarla, aunque ello represente un costo mayor en el futuro.

Descubrir que nos pagan menos que al resto de los compañeros de trabajo, por ejemplo, podría hacer que disfrutemos menos del trabajo, de manera que podríamos preferir no saberlo. Sin embargo, una vez más, todo depende de cómo usemos esa información ya que podríamos aprovecharla para conseguir un aumento o quizá sea el empujón que necesitamos para buscar un trabajo diferente donde nos sintamos más realizados y nos valoren más.

¿Cómo escapar de este sesgo?

Obviamente, no todos reaccionamos igual ante una información difícil de gestionar o con el potencial para desestabilizarnos momentáneamente. Se ha descubierto que las personas que aceptan mejor los riesgos y aquellas altamente enfocadas en el futuro, son más propensas a prestar atención a la información útil, ya tenga un cariz negativo o positivo. También lo son quienes muestran una actitud más curiosa ante la vida y las personas que son más receptivas a puntos de vista opuestos.

Eso significa que podemos evitar esa tendencia a ignorar aquello que no nos gusta, aunque sea una información valiosa y útil.

PARA TI:  Autosacrificio crónico: ¿Estás dando demasiado?

El primer paso consiste en reconocer que la ignorancia voluntaria está por todas partes, incluso en nosotros mismos. Por ejemplo, cuando los investigadores preguntaron a los participantes si querían saber el tiempo que dedicaban a holgazanear en el trabajo, usando las redes sociales o conversando delante de la máquina del café, dos de cada cinco no quisieron saberlo. Y uno de cada cinco tampoco quiso saber cómo calificaban sus compañeros de trabajo sus fortalezas y debilidades.

El segundo paso consiste en ser conscientes de que todo depende de cómo utilicemos esa información. Vivir de espaldas a la realidad, teniendo un conocimiento limitado del medio, nos hará tomar decisiones sesgadas que nos conducirán a comportamientos desadaptativos.

Cerrar los ojos no hará que los problemas o la adversidad desaparezcan, al contrario, es probable que sigan creciendo y terminen golpeándonos con más fuerza bajo el amparo de la dejadez.

En su lugar, necesitamos darnos cuenta de que la información es libertad, aunque al inicio nos cueste ajustarla a nuestros esquemas mentales o nuestra trayectoria de vida.

Fuentes:

Ho, E. et. Al. (2020) Measuring Information Preferences. Management Science; 10.1287.

Stackpole, T. (2020) We actively avoid information that can help us. En: Harvard Business Review.

Shepherd, S. & Kay, A. C. (2011) On the Perpetuation of Ignorance: System Dependence, System Justification, and the Motivated Avoidance of Sociopolitical Information. Journal of Personality and Social Psychology; 102(2): 264 –280.

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

No te pierdas ni un artículo

Al inscribirte a Rincón de la Psicología aceptas nuestra Política de Privacidad. Pero no te preocupes, ¡odio el spam tanto como tú!

Sigue alimentando tus neuronas

Ilustración de comida rápida

¿Cómo los medicamentos para adelgazar silencian el “ruido alimentario” en tu mente?

Ilustración de autómata caminando por la ciudad

Si amas tu trabajo, es probable que ganes menos de lo que mereces

Ilustración de mujer leyendo con una pila de libros a sus pies

Lectura zombie: ¿por qué leemos más pero entendemos y fijamos menos?

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • ¿Cómo los medicamentos para adelgazar silencian el “ruido alimentario” en tu mente?
  • Si amas tu trabajo, es probable que ganes menos de lo que mereces
  • Lectura zombie: ¿por qué leemos más pero entendemos y fijamos menos?
  • No minimices lo que sientes solo porque los demás no lo entiendan
  • Aguantar, sí. Pero… ¿hasta cuándo?

Footer

Contacto

jennifer@intextos.com

Las Palmas, España

Blog de Psicología

Artículos sobre la salud mental y el crecimiento personal, técnicas psicológicas, estudios sobre el cerebro, trastornos mentales y libros de Psicología para comprender cómo funciona la mente.

Sígueme la pista

  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Telegram
  • Twitter

© Copyright 2009-2025 Rincón de la Psicología · Todos los derechos reservados · Política de Cookies · Política de Privacidad · Publicidad · Proceso Editorial