• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Rincón de la Psicología

Blog de Psicología

  • Quién Escribe
  • Libros de Autoayuda
    • Libro de Ansiedad
    • Libro de Depresión
    • Libro de Manipulación
    • Libro Crecimiento Personal
  • Temas de Psicología
  • Publicidad
Inicio » Crecimiento Personal » ¿Cómo instalar un antivirus para el equilibrio mental?

¿Cómo instalar un antivirus para el equilibrio mental?

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Actualizado: 29/01/2024 por Jennifer Delgado | Publicado: 15/12/2009

Proteger el equilibrio mental

Un amigo psicólogo suele bromear: «Si el auto se rompe vas donde el mecánico; si te enfermas vas al doctor; si te deprimes, te estresas o te sientes obsesionado vas a buscar consejo en el vecino». Si bien esta frase podría parecernos algo «fuerte», lo cierto es que muchas veces actuamos de esta forma, quizás porque pensamos que «todos somos un poco psicólogos».

Pero el objetivo de este artículo no es reivindicar la figura del psicólogo sino concientizar lo poco que valoramos nuestro equilibrio mental. Si tenemos un ordenador de seguro le tenemos instalado un antivirus para protegerlo, en muchas ocasiones nos vacunamos contra la gripe estacional para cuidar la salud pero… ¿cómo protegemos nuestro equilibrio psicológico?

Probablemente nuestras defensas mentales sean tan bajas porque no tenemos total conciencia del devastador efecto que pueden tener los pensamientos negativos para nuestro equilibrio emocional.

Cuando somos felices nuestro cerebro trabaja a máxima capacidad, liberamos endorfinas que nos protegen del dolor físico y producimos una mayor cantidad de gamma globulina que fortalece nuestro sistema inmunológico y de Interferon que nos ayuda a combatir las infecciones y los virus.

Entonces… ¿por qué no somos felices? ¿cómo podemos levantar ciertas barreras para mantener nuestro equilibrio psicológico?

A modo de ejemplo, muy sencillo pero altamente ilustrativo, podemos recrear el funcionamiento de un antivirus. En esencia el antivirus detecta aquellos programas o aplicaciones potencialmente dañinas y acto seguido nos pide que seleccionemos una acción de un menú: 1. cerrar la aplicación, 2. marcarla como elemento peligroso, 3. eliminar el programa o, 4. permitir su ejecución. En este último caso el antivirus no se responsabiliza de los daños.

PARA TI:  Decir adiós a quien no te necesita es sinónimo de madurez

Asumamos este sencillo algoritmo para levantar barreras contra todo aquello que puede desestabilizar nuestro equilibrio, así, podemos hacer referencia a tres formas de pensar que son altamente dañinas:

1. Auto flagelación mental. En muchas ocasiones comenzamos una conversación con nosotros mismos que está llena de recriminaciones, autocríticas destructivas, desesperanza… Nos dirigimos las frases más hirientes y crueles, aquellas que jamás le diríamos a otra persona. Entonces… ¿por qué tratarnos de esa manera? Respetarnos a nosotros mismos es una buena forma de lograr el respeto de los otros, valorar nuestros esfuerzos y darnos pequeños regalos por nuestras conquistas es una manera de mimar nuestro niño interior y asegurarnos de que las cosas podrán ir aún mejor.

2. Monólogos descorazonadores. Algunas veces estamos sumamente entusiasmados con un nuevo proyecto, una nueva relación, un viaje que emprenderemos… pero acto seguido nuestra mente comienza a generar ideas negativas sobre nuestras capacidades para ponerlos en práctica, las posibles consecuencias negativas, las dificultades que tendremos que enfrentar, el tiempo que nos tomará… En fin, que el proyecto tan ansiado la mayoría de las veces se queda en planes. No hay camino más seguro hacia la inmovilidad que los monólogos descorazonadores. Estas trabas nos las autoimponemos para frenar nuestras emociones exaltadas buscando la racionalidad en aquello que deseamos emprender pero… ¡cuidado! una cosa es pensar y planificar y otra bien diversa es creer que todo irá mal.

PARA TI:  Haz lo que tengas que hacer… sin drama: el consejo de Marco Aurelio

3. La vuelta al pasado. Cuando deseamos iniciar una nueva actividad es común que se apodere de nosotros cierta incertidumbre, tenemos inquietudes, zozobras, miedos. Entonces la estrategia más usual es regresar al pasado, buscar lo conocido como un asidero o punto de partida en el cual nos sentimos más confiados ¿o no? En muchas ocasiones volver al pasado solo limita nuestras potencialidades presentes. El ejemplo más palpable son las personas que padecen de ciertas fobias. Generalmente las fobias se recrudecen a partir de un hecho desencadenante, un punto de inicio, cuando estas personas deben enfrentar nuevamente una situación similar, regresan al momento traumático y no son capaces de seguir adelante.

Debemos tener en cuenta que cualquier error o mala experiencia que hayamos vivido no tiene porque revivirse en el presente o el futuro. El pasado está compuesto por una serie de historias que nos sirven para tomar experiencias que enriquecerán nuestro presente, no para convertirse en un lastre para el crecimiento.

Sin lugar a dudas existen muchas otras formas de romper nuestro equilibrio psicológico pero la vía más certera para el crecimiento personal es ir paso a paso, procedamos entonces a instalar ese antivirus mental.

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Soy psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

No te pierdas ni un artículo

Al inscribirte a Rincón de la Psicología aceptas nuestra Política de Privacidad. Pero no te preocupes, ¡odio el spam tanto como tú!

Sigue alimentando tus neuronas

5 trastornos que suelen confundirse con TDAH: ¿Cómo hacer el diagnóstico diferencial?

¿Y si dejamos de idealizar el autocuidado? Cuidarte no arregla un entorno que te destruye

¿Cómo discrepar sin destruir la relación? Guía de supervivencia para parejas

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • 5 trastornos que suelen confundirse con TDAH: ¿Cómo hacer el diagnóstico diferencial?
  • ¿Y si dejamos de idealizar el autocuidado? Cuidarte no arregla un entorno que te destruye
  • ¿Cómo discrepar sin destruir la relación? Guía de supervivencia para parejas
  • ¿Por qué la ansiedad social aumenta los problemas con el alcohol – y cómo solucionarlo?
  • No te cansa la gente, te cansa ajustarte para encajar

Footer

Contacto

jennifer@intextos.com

Blog de Psicología

Artículos sobre la salud mental y el crecimiento personal, técnicas psicológicas, estudios sobre el cerebro, trastornos mentales y libros de Psicología para comprender cómo funciona la mente.

Sígueme la pista

  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Telegram
  • Twitter

© Copyright 2009-2025 Rincón de la Psicología · Todos los derechos reservados · Política de Cookies · Política de Privacidad · Publicidad · Proceso Editorial