• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Rincón de la Psicología

Blog de Psicología

  • Quién Escribe
  • Libros de Autoayuda
    • Libro de Ansiedad
    • Libro de Depresión
    • Libro de Manipulación
    • Libro Crecimiento Personal
  • Temas de Psicología
  • Publicidad
Inicio » Crecimiento Personal » Fuerza mental: Los 3 secretos de los estoicos para ser resilientes

Fuerza mental: Los 3 secretos de los estoicos para ser resilientes

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Actualizado: 13/02/2024 por Jennifer Delgado | Publicado: 18/12/2017

desarrollar la fuerza mental

La fuerza mental no es un concepto nuevo. Hace siglos, los filósofos estoicos hablaban de la importancia de desarrollar la fortaleza psicológica para afrontar mejor los embates de la vida. De hecho, de cierta forma podría decirse que los estoicos fueron los precursores de la autoayuda moderna.

Desarrollar la fortaleza mental es el equivalente a llenar una mochila de herramientas para la vida. Antes o después, tendremos que enfrentarnos a la adversidad, fracasaremos y sufriremos pérdidas, en esos momentos, si no contamos con la fortaleza psicológica necesaria, podemos derrumbarnos víctimas de los pensamientos automáticos negativos y las pasiones desbordadas. Por eso, es fundamental que día tras día nos aseguremos de alimentar nuestra fuerza mental.

Los 3 consejos más valiosos del estoicismo para desarrollar la fortaleza mental

Los estoicos partían de una idea clave: asumían que en realidad no nos perturban los acontecimientos, sino los juicios que realizamos sobre estos. Por ejemplo, el hecho de que nos despidan de un trabajo puede sonar muy mal pero si terminamos encontrando un puesto con mejores condiciones, habrá sido algo positivo. Despedirnos de ese empleo nos empujó fuera de nuestra zona de confort.

Eso significa que los eventos no son buenos o malos en sí, es la interpretación que le damos la que adquiere una valencia positiva o negativa. Por consiguiente, debemos asumir que no son los hechos, sino nuestras expectativas y la valoración que hacemos de ellos, lo que en última instancia termina afectándonos.

1. Pregúntate qué es lo peor que puede pasar

El emperador romano y uno de los máximos exponentes del estoicismo, Marco Aurelio escribió: “Comienza cada día diciéndote a ti mismo: Hoy me reuniré con la interferencia, la ingratitud, la insolencia, la deslealtad, la mala voluntad y el egoísmo…”

¿Por qué deberíamos comenzar el día con ese pensamiento aparentemente tan negativo? Porque así nos preparamos mentalmente y no sucumbimos a expectativas irreales. A primera vista puede parecer un poco deprimente, pero lo cierto es que las personas con las que tenemos que relacionarnos pueden llegar a ser bastante difíciles. Aún así, esperamos que se comporten bien, por lo que cuando surgen conflictos, nos enfadamos y frustramos.

Preguntarnos qué es lo peor que nos puede pasar no es ser pesimistas, de la misma manera que comprar un seguro de vida no significa que queramos morir; tan solo significa que somos realistas y que queremos estar preparados para lo que pueda pasar.

PARA TI:  8 lecciones para la vida que los niños pueden enseñar a los adultos

Cuando abrazamos el optimismo ingenuo este se convierte en un optimismo tóxico que se nutre de expectativas irreales sobre sucesos que se escapan de nuestro control, por lo que terminamos frustrados y es más fácil que seamos víctimas del agotamiento psicológico.

Séneca también nos anima a prepararnos de antemano para que nada nos tome por sorpresa ya que, según sus palabras: “lo inesperado tiene efectos más aplastantes, sumándose el peso del desastre” de manera que aumenta la angustia experimentada. La solución es imaginar el peor escenario posible, para fortalecer la mente y prepararnos para afrontarlo.

Por supuesto, tampoco se trata de hacer una tormenta en un vaso de agua y asumir un pensamiento catastrofista que aumente aún más la angustia, tan solo se trata de adecuar nuestro nivel de expectativas siendo conscientes de que las cosas no siempre saldrán como queremos.

2. Aplica la “cláusula de reserva”

El filósofo estoico Epicteto lo llamaba hupexhairesis. Básicamente, es lo mismo que cuando decimos “si la suerte lo permite” o el clásico “Dios mediante”. Esa es la cláusula de reserva, reconocer que al menos una parte del resultado escapa de nuestro control.

Cuando usas la cláusula de reserva, si las cosas no funcionan, tu autoestima no se afectará ni te verás tentado a renunciar a tus objetivos. Sabes que no tienes el 100% del control y, por tanto, no puede ser culpa tuya al 100%.

No se trata de una excusa para no esforzarse, simplemente se trata de reconocer que tenemos cierto grado de control sobre el proceso pero no sobre el resultado. Por ejemplo, no podemos plantearnos obtener la máxima calificación en el examen, pero podemos plantearnos estudiar duro para conseguir la máxima calificación posible.

De esta manera podemos ponernos objetivos más realistas y no nos frustraremos si no alcanzamos algo. Cuando nos enfocamos en lo que podemos controlar también nos resulta más fácil diseñar un plan de acción. De hecho, se ha apreciado que cuando nos centramos en los resultados solemos ser más flojos, mientras que poner el énfasis en el esfuerzo nos permite llegar mas lejos.

PARA TI:  Ley de la Trivialidad de Parkinson: ¿por qué perdemos tanta energía en los detalles?

Si creemos que tenemos el control total, la realidad se encargará de recordarnos que no es así, lo cual nos enojará y hará que nos demos por vencidos más rápido. En cambio, basta centrarse en lo que podemos controlar. Claro y simple: haz todo lo que puedas. Séneca lo resumió diciendo: “el hombre sabio mira el propósito de todas las acciones, no sus consecuencias; los comienzos están en nuestra mano pero la fortuna determina el resultado y eso no tiene ningún poder para cambiar mi veredicto sobre mí”.

3. Pon las cosas en perspectiva

Cuando nos deprimimos y queremos rendirnos, los estoicos sabían que lo que necesitábamos era un poco de perspectiva. El mundo es un lugar maravilloso y la vida es muy larga, pero cuando nos equivocamos nos olvidamos de ello y lo único en lo que podemos pensar es en ese contratiempo, en el fracaso o el error que cometimos.

Entonces solo necesitamos dar un paso atrás y mirar el cuadro completo. Marco Aurelio dijo: “Muchas de las ansiedades que nos acosan son superfluas: al ser solo criaturas de nuestra imaginación, podemos deshacernos de ellas y expandirnos a una región más amplia, dejando que nuestro pensamiento abarque todo el universo”.

A los estoicos les gustaba hacer referencia a “mirar desde arriba” para referirse a un pequeño ejercicio de perspectiva. Imagina que te ves desde el cielo. Notarás cuan pequeño eres en comparación con la ciudad, y cuan pequeña es esa ciudad en comparación con el país. Luego te darás cuenta de que el país es pequeño comparado con el mundo y más tarde que el planeta es tan solo un punto en la galaxia.

Eso no significa que seamos insignificantes, tan solo que a veces nos quedamos atrapados en nuestras interpretaciones de los eventos. El psicólogo Daniel Kahneman bautizó este fenómeno como la “ilusión de enfoque” afirmando que “en la vida nada es tan importante como crees que es mientras estás pensando en ello”.

Cuando pones los problemas en perspectiva y asumes una visión más amplia, podrás resistir mejor los embates de la ilusión de enfoque y mantenerte mentalmente fuerte incluso bajo la presión más intensa.

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

No te pierdas ni un artículo

Al inscribirte a Rincón de la Psicología aceptas nuestra Política de Privacidad. Pero no te preocupes, ¡odio el spam tanto como tú!

Sigue alimentando tus neuronas

Hombre con martillo

La “ley del martillo” de Maslow: la trampa psicológica que te hace tomar malas decisiones

Si alguien te dice estas 3 frases, no las pases por alto: pueden ser señales de alerta

Mujer triste y pensativa

¿Intentas controlar siempre lo que sientes? Podrías estar empeorando tu estado emocional

Interacciones con los lectores

Comentarios

  1. Roberto Lopez Hernandez dice

    29/09/2024 a las 4:12 PM

    Excelente ! Mil gracias por toda esa información me ayuda enormemente en mi trabajo de Consejería .

    Responder
    • Jennifer Delgado dice

      30/09/2024 a las 9:37 AM

      Hola Roberto,
      Me alegra que te haya resultado útil 😉

      Responder
  2. Ana dice

    23/06/2025 a las 1:16 PM

    Mil gracias por tu profesionalidad y vocación. Hace un tiempo en una primera consulta de psicología dije: ‘no sé si necesito más un filósofo o un psicólogo’. Me ayudas cada día sin tú saberlo.

    Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • La “ley del martillo” de Maslow: la trampa psicológica que te hace tomar malas decisiones
  • Si alguien te dice estas 3 frases, no las pases por alto: pueden ser señales de alerta
  • ¿Intentas controlar siempre lo que sientes? Podrías estar empeorando tu estado emocional
  • El sabio solo piensa en sus problemas cuando tiene sentido hacerlo: la lección de Russell sobre las preocupaciones
  • La felicidad no depende solo de ti: 5 cosas que comparten los países más felices del mundo, según la ciencia

Footer

Contacto

jennifer@intextos.com

Las Palmas, España

Blog de Psicología

Artículos sobre la salud mental y el crecimiento personal, técnicas psicológicas, estudios sobre el cerebro, trastornos mentales y libros de Psicología para comprender cómo funciona la mente.

Sígueme la pista

  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Telegram
  • Twitter

© Copyright 2009-2025 Rincón de la Psicología · Todos los derechos reservados · Política de Cookies · Política de Privacidad · Publicidad · Proceso Editorial