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Ipse dixit, la tremendamente extendida falacia de la “afirmación gratuita”

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Actualizado: 27/02/2024 por Jennifer Delgado | Publicado: 27/12/2022

Ipse dixit

Las discusiones suelen estar plagadas de falacias. Por eso suelen repetirse en bucle. Si discutiéramos de forma racional recurriendo a argumentos, sería más fácil encontrar puntos en común o llegar a conclusiones.

Las falacias son un razonamiento no válido y engañoso que parece correcto pero que viola alguna de las reglas de la lógica, de manera que terminan siendo convincentes y persuasivas. En la falacia ad hominem, por ejemplo, se intenta desacreditar a la persona en vez de rebatir sus argumentos. Sin embargo, una de las peores falacias es la de la “afirmación gratuita”.

¿Qué es la falacia de la Afirmación Gratuita?

La falacia de la afirmación gratuita se produce cuando no se brindan argumentos para validar las propias afir­maciones más allá del hecho de que las hemos hecho nosotros. En práctica, la persona realiza una afirmación, pero no brinda ninguna razón que la sustente.

Por desgracia, se trata de una falacia extremadamente común. Muchas conversaciones a nivel personal y en el terreno público están plagadas de juicios inconsistentes que no tienen otro apoyo que el énfasis con que se enuncian.

De hecho, esta falacia está tan presente en la vida política como en la prensa escrita, especialmente en los editoriales y en las columnas de opinión y, por encima de todo, en las tertulias. También es una característica de la propaganda porque importa más la sugestión y el efecto del mensaje que su veracidad o las razones que lo sustentan.

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Ipse dixit: porque lo digo yo, y punto

La falacia de la afirmación gratuita está íntimamente vinculada con la expresión latina Ipse dixit, que significa “él mismo lo dijo”.

La frase se remonta a los tiempos de Marco Tulio Cicerón, quien elaboró un debate sobre el origen del mundo en el libro “Sobre la naturaleza de los dioses”. Justo antes de un debate, Cicerón se lamentó del silencio de los pitagóricos quienes no apelaban nunca a la razón, sino a la opinión de su maestro: Pitágoras. 

Los pitagóricos acudían a su maestro ante cualquier explicación que les rebatían. Cuando estos decían la célebre frase “el maestro ha hablado” (Magister dixit), Cicerón se exasperaba porque quería que pensaran libremente y no dieran por buena cualquier idea solo porque proviniera de Pitágoras.

Desde entonces, la frase Ipse dixit se utiliza para indicar los razonamientos autorreferenciales o sustentados en axiomas sin otro fundamento que sí mismos.

De hecho, esta falacia se vincula a menudo con el argumento de autoridad en el cual basta que una afirmación provenga de una persona considerada como un referente, para darlo por cierto, sin reflexionar sobre su lógica o implicaciones.

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¿Cómo rebatir la falacia de la afirmación gratuita?

Es difícil rebatir un argumento cuando no hay argumento. De hecho, este tipo de falacia es tan peligrosa porque elude completamente la carga de la prueba; o sea, es una negativa flagrante a razonar sobre la afirmación, como quien dice: “el vínculo del matrimonio es sagrado y no quiero ni oír hablar del divorcio” o “la vida se respeta y punto, no voy a debatir sobre el aborto”.

Eso significa que cuando detectemos una “afirmación gratuita”, no debemos actuar como los pitagóricos y asumir aquello del ipse dixit sino pedir pruebas, razones y argumentos. Si la persona no los brinda, lo mejor es evitar la discusión y hacerle notar que cuando se afirma algo, en especial si se hace de forma rotunda, hay que sostenerlo y probarlo más allá de toda duda razonable.

Todos deberíamos ser conscientes de que las ideas y afirmaciones pueden tener un gran impacto, por lo que cuando las realizamos o escuchamos debemos actuar como Cicerón y estar dispuestos a diseccionarlas, explicarlas, fundamentarlas o incluso rebatirlas. Una afirmación tajante es más una opinión anquilosada que una idea inteligente.

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Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

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Comentarios

  1. Agustin Santillan dice

    21/05/2024 a las 12:46 PM

    Excelente página grandísimo descubrimiento soy docente y mi primera lectura en la página me ha enriquecido muchísimo. Gracias

    Responder
    • Jennifer Delgado dice

      21/05/2024 a las 3:58 PM

      Hola Agustín,
      Me complace muchísimo tu comentario. Siempre es agradable que reconozcan el esfuerzo invertido y, por supuesto, poder compartir conocimientos útiles. ¡Bienvenido!

      Responder

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