• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Rincón de la Psicología

Blog de Psicología

  • Quién Escribe
  • Libros de Autoayuda
    • Libro de Ansiedad
    • Libro de Depresión
    • Libro de Manipulación
    • Libro Crecimiento Personal
  • Temas de Psicología
  • Publicidad
Inicio » Crecimiento Personal » La línea sutil entre el perfeccionismo patológico y el perfeccionismo sano

La línea sutil entre el perfeccionismo patológico y el perfeccionismo sano

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Actualizado: 03/12/2023 por Jennifer Delgado | Publicado: 12/10/2011

Las características del perfeccionismo sano

¿Intentas dar siempre lo mejor de ti en cada área donde te desenvuelves? ¿Cada vez que decides enfrentar una tarea, te comprometes al 100%? Si la respuesta es afirmativa probablemente eres un perfeccionista pero esto necesariamente no es negativo ya que precisamente estas son las facetas más positivas del perfeccionismo sano.

Lo cierto es que aunque siempre se habla del perfeccionismo patológico que se convierte en una barrera para lograr nuestros objetivos, también existe un nivel de perfeccionismo sano que nos ayuda a crecer y a obtener mejores productos de las tareas que emprendemos.

No obstante, en muchas ocasiones la línea que separa el perfeccionismo sano del patológico es muy sutil y puede atravesarse en cualquier momento. Por ejemplo, comprometernos al máximo en situaciones que no son suficientemente importantes o que no responden a nuestros objetivos esenciales en la vida puede causar un enorme desgaste a nivel psicológico y físico. Por otra parte, pretender la perfección en cada tarea que emprendemos es exigirnos demasiado y someternos a una presión innecesaria.

¿Cómo alcanzar el perfeccionismo sano sin caer en lo patológico?

El perfeccionismo está caracterizado por dos aspectos esenciales, el primero de ellos hace referencia al desempeño prefijado. Existe una gran diferencia entre intentar dar el máximo de sí y proponerse a toda costa dar el máximo de sí. En el primer caso la persona se plantea un objetivo que intentará cumplir (y esto, obviamente, puede causarle un mayor o menor nivel de estrés) pero lo importante es que generalmente este objetivo es fruto de una decisión meditada. Por ejemplo, intentamos dar lo mejor de nosotros en un proyecto porque este es importante para obtener un ascenso. En el segundo caso la persona simplemente quiere hacer las cosas de un modo determinado, sin atender a razones, es como si para ella el perfeccionismo fuera el único camino posible.

PARA TI:  Tu libertad termina donde comienza la mía, los límites según Albert Camus

El segundo aspecto que caracteriza y distingue los tipos de perfeccionismo es la reacción ante el resultado final. Siguiendo con los ejemplos anteriores, obviamente, no lograr la perfección que nos propusimos puede afectarnos pero de manera diversa. El perfeccionista funcional es capaz de lidiar con el fracaso, sabe que la imperfección es una posibilidad y como tal, la asume. Al final, incluso es capaz de resaltar los aspectos positivos del trabajo.

Al contrario, el perfeccionista patológico es incapaz de lidiar con el error y el fracaso. Pero curiosamente, las ideas de fallo rondan continuamente su mente creando un ambiente de trabajo muy estresante. Cuando el perfeccionista patológico comete un error o su trabajo es imperfecto, simplemente se autoflagela y no es capaz de apreciar los logros alcanzados.

Así, en el perfeccionismo patológico se parte de antemano con una gran dosis de tensión y miedo relacionadas con el fracaso y a la persona le resulta casi imposible asumir de una forma sana la derrota.

PARA TI:  Cuando hayas hecho todo lo posible, solo te queda fluir con los acontecimientos

Este extremismo en la forma de enfrentar las cosas es otra de las diferencias fundamentales entre ambos tipos de perfeccionismo. El perfeccionista sano tiene una manera más realista de ver las cosas, desea la perfección pero es capaz de valorar las tonalidades. Al contrario, el perfeccionista disfuncional tiene un pensamiento del tipo “todo o nada”, una forma de pensar tan dicotómica que le impide aprender de los errores y no le permite apreciar las cosas de forma realista.

Finalmente, otro aspecto al cual debemos estar atentos son las motivaciones que conducen al perfeccionismo. En muchas ocasiones el perfeccionista patológico está realmente motivado por su desempeño social; es decir, comprende el mundo como si participara en una competencia y se mide continuamente con los otros en la búsqueda perenne de ser superior y alcanzar el reconocimiento por esto.

En síntesis, es positivo enfrentar las tareas de la vida con pasión e intentar dar el máximo en ellas cuidando que el producto sea lo más perfecto posible pero debemos estar atentos a no sobrepasar la línea divisoria y no caer en lo malsano. Poniéndolo en palabras claras a partir de la foto que da inicio al artículo: es bueno mantener un césped bello y cortado pero este no tiene que ser perfecto.

En el artículo: «El perfeccionismo, ¿cómo eliminarlo?» podrán encontrar algunos consejos para combatir esta problemática.

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

No te pierdas ni un artículo

Al inscribirte a Rincón de la Psicología aceptas nuestra Política de Privacidad. Pero no te preocupes, ¡odio el spam tanto como tú!

Sigue alimentando tus neuronas

Ilustración de comida rápida

¿Cómo los medicamentos para adelgazar silencian el “ruido alimentario” en tu mente?

Ilustración de autómata caminando por la ciudad

Si amas tu trabajo, es probable que ganes menos de lo que mereces

Ilustración de mujer leyendo con una pila de libros a sus pies

Lectura zombie: ¿por qué leemos más pero entendemos y fijamos menos?

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • ¿Cómo los medicamentos para adelgazar silencian el “ruido alimentario” en tu mente?
  • Si amas tu trabajo, es probable que ganes menos de lo que mereces
  • Lectura zombie: ¿por qué leemos más pero entendemos y fijamos menos?
  • No minimices lo que sientes solo porque los demás no lo entiendan
  • Aguantar, sí. Pero… ¿hasta cuándo?

Footer

Contacto

jennifer@intextos.com

Las Palmas, España

Blog de Psicología

Artículos sobre la salud mental y el crecimiento personal, técnicas psicológicas, estudios sobre el cerebro, trastornos mentales y libros de Psicología para comprender cómo funciona la mente.

Sígueme la pista

  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Telegram
  • Twitter

© Copyright 2009-2025 Rincón de la Psicología · Todos los derechos reservados · Política de Cookies · Política de Privacidad · Publicidad · Proceso Editorial