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¿Cuál es el secreto de las personas carismáticas?

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Actualizado: 18/11/2023 por Jennifer Delgado | Publicado: 06/09/2016

Rasgos de las personas carismáticas

Un segundo y medio no es mucho tiempo, en nuestra vida cotidiana pasa prácticamente en un abrir y cerrar de ojos. Sin embargo, cuando se trata de las interacciones sociales, ese segundo y medio es un tiempo enorme y puede marcar una diferencia sustancial.

De hecho, es probable que en más de una ocasión ese segundo y medio te haya delatado. Por ejemplo, cuando tu mejor amigo te contó que iba a casarse y, en vez de felicitarlo inmediatamente, tardaste más de lo habitual en responder.

Todos sabemos lo que significa no decir nada durante un segundo y medio, y casi nunca es bueno. Esas pequeñas pausas de fracciones de segundo pueden revelar lo que estamos pensando, sin que tengamos que decirlo. Obviamente, también pueden afectar profundamente nuestras relaciones interpersonales ya que la otra persona se percata de nuestra sorpresa o rechazo. Y lo peor de todo es que ese efecto no se puede deshacer.

Las personas carismáticas tienen más agilidad mental

Psicólogos de la Universidad de Queensland están convencidos de que uno de los secretos de las personas carismáticas consiste precisamente en reaccionar lo suficientemente rápido en las situaciones sociales, no quedarse mudos o paralizados durante ese segundo y medio de tiempo.

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En un estudio reciente, estos psicólogos les plantearon a un grupo de voluntarios una serie de preguntas relativamente sencillas de cultura general, y midieron el tiempo que tardaban en responder. Las personas más rápidas podían responder en unos 400 milisegundos, los más lentos tardaban el doble.

A continuación, los psicólogos les pidieron a los amigos de cada uno de los participantes, que evaluaran su carisma. Así descubrieron que las personas que respondían más rápido a las preguntas también eran consideradas más carismáticas. 

Sin duda, la velocidad para responder a las preguntas es un signo de que somos capaces de escudriñar en nuestra memoria con suficiente rapidez, atar cabos sueltos y sacar conclusiones que nos permitan responder con acierto. Esa capacidad no solo es útil para resolver problemas de agilidad mental sino también en la vida cotidiana, sobre todo en las relaciones sociales, donde a menudo necesitamos recurrir al ingenio para dar respuestas rápidas que causen una buena impresión o que eviten un problema de proporciones mayores.

No vale lo primero que cruce por la mente

Lo cierto es que la velocidad con la que respondamos en las situaciones sociales es un factor determinante en diferentes contextos y según el tipo de interacción. Por ejemplo, quedarse pensando durante un segundo y medio cuando tu pareja te pregunta si le amas puede dar pie a una discusión o puede generar una gran inseguridad en la otra persona. Hay situaciones en las que se presupone que debemos responder con celeridad, sin pensar demasiado.

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Obviamente, no se puede sacrificar la precisión a la velocidad. De hecho, las personas carismáticas no lo hacen, no dicen lo primero que pasa por su mente sino que son capaces de buscar la respuesta adecuada en poco tiempo. En práctica, estas personas pueden evaluar diferentes respuestas y encontrar la más adecuada en cuestión de milisegundos, un tiempo que marca una diferencia sustancial en las relaciones interpersonales.

Por tanto, esto significa que si deseas desarrollar tu carisma, un buen punto de partida consiste en mejorar la agilidad mental. Para lograrlo, basta con que te plantees continuamente nuevos retos intelectuales, te cuestiones todo, sobre todo las cosas que siempre has dado por sentadas, y te atrevas a abrir la mente para descubrir nuevas respuestas, menos tradicionales y más ingeniosas.

Fuente:

W. von Hippel, R. et. Al. (2016) Quick Thinkers Are Smooth Talkers: Mental Speed Facilitates Charisma. Psychological Science; 27:119-122.

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Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

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Comentarios

  1. Álvaro Buigues dice

    07/09/2016 a las 5:45 PM

    El carisma siempre ha sido una cualidad algo escurridiza en cuanto a mediciones dado su carácter principalmente subjetivo, pero que sea producto de la velocidad de reacción y procesamiento es desde luego una hipótesis muy interesante que podría abrir nuevas vías de investigación.
    Cabría interesarse también por la comunicación no verbal, ya que se trata de un factor determinante en una relación social y quizás contenga más aspectos clave acerca de qué hace carismático a un individuo.

    ¡Un artículo muy interesante, seguid así!

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    Responder
  2. Jennifer Delgado dice

    07/09/2016 a las 5:59 PM

    Hola Álvaro,
    Pues sí, muchas de las "variables" o conceptos que se utilizan en Psicología son escurridizas a la medición ya sea por su componente subjetivo o social.
    Sin duda, el carisma también tiene mucho que ver con la comunicación no verbal, con lo que se proyecta a través de esta. Pero el artículo no pretendía ser un tratado sobre el carisma, sino tan solo reportar una investigación interesante que analiza una perspectiva que me resultó novedosa 🙂

    Responder

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