• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Rincón de la Psicología

Blog de Psicología

  • Quién Escribe
  • Libros de Autoayuda
    • Libro de Ansiedad
    • Libro de Depresión
    • Libro de Manipulación
    • Libro Crecimiento Personal
  • Temas de Psicología
  • Publicidad
Inicio » Crecimiento Personal » ¿Por qué preferimos dar que recibir?

¿Por qué preferimos dar que recibir?

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Actualizado: 23/11/2023 por Jennifer Delgado | Publicado: 18/04/2014

Preferimos dar que recibir

Muchos de nosotros hemos crecido creyendo que es más noble dar que recibir. Esta creencia que nos han inculcado nos ha protegido durante años de convertirnos en monstruos egocéntricos que no dejan de escanear su entorno para ver qué pueden extraer de él. Así, hemos aprendido a reconocer las necesidades de los demás, a respetar sus sentimientos y mostrarnos sensibles ante sus peticiones. 

No obstante, ese continúo dar nos ha hecho olvidar que también es importante saber recibir. De hecho, en una relación, cuando una de las dos personas no sabe recibir, levanta un muro a su alrededor que aleja a la otra. En todas las relaciones interpersonales, es imprescindible lograr un justo equilibrio entre el dar y el recibir. Por eso es fundamental reflexionar sobre los motivos que se esconden en la base de ese desequilibrio.

5 razones por las cuales recibir es más difícil que dar

1. Dar más de lo que recibimos es una excusa para defender nuestra intimidad

Dar implica un acercamiento al mundo interior de la otra persona, en aras de descubrir sus necesidades emocionales, sociales o materiales. Solo así podemos ayudar. Sin embargo, cuando recibimos, es la otra persona quien se acerca a nuestro mundo interior para evaluar qué necesitamos. Esto hace que debamos abrirnos, algo que no siempre estamos dispuestos a hacer porque nos sentimos vulnerables y tenemos miedo. Por eso muchas personas prefieren dar que recibir. De esta manera mantienen lejos de su intimidad a los demás.

PARA TI:  5 estrategias de afrontamiento evitativo: Del escapismo a la evitación inteligente

2. Recibir implica, de cierta forma, perder el control

Cuando damos, nuestra sensación de control aumenta porque sentimos que tenemos cierto poder sobre la otra persona. No se trata de la acepción más negativa del poder, sino tan solo de la sensación de que tenemos el control de lo que está sucediendo, que tenemos las riendas de la situación en mano. Y todos, en alguna que otra medida, somos adictos a esa sensación de control. Sin embargo, cuando recibimos estamos cediéndole el control a la otra persona, estamos cediendo el poder y eso puede generar mucha incertidumbre y miedo.

3. Rechazamos el elogio o el regalo porque creemos que no lo merecemos

La mayoría de nosotros hemos crecido recibiendo elogios cuando lográbamos buenas calificaciones, ganábamos algo o hacíamos bien una tarea. Eso implica que nos han enseñado a ser reconocidos por lo que hacemos y no por lo que realmente somos. Como supondrás, esto genera cierta falta de confianza cada vez que recibimos algo de los demás, una desconfianza que proviene de los problemas de autoestima y de pensar que no somos merecedores del elogio o del regalo que nos están ofreciendo, pues al final, no están reconociendo nuestro trabajo y esfuerzo sino a nosotros como personas.

PARA TI:  De héroes a “apestados”: Una sociedad que acosa a sus médicos no los merece

4. Nos resistimos a recibir porque creemos que es una actitud egoísta

A lo largo de los años, nos han martillado la idea de que si recibimos más de lo que damos es porque somos personas egoístas y narcisistas, incapaces de preocuparse por los demás. Hay gente a las que esta idea les ha calado tan hondo que anteponen continuamente las necesidades de los demás a su propia felicidad. Sin embargo, debemos tener en cuenta que los actos de dar y recibir tienen que hallar un equilibrio pues de lo contrario, corremos el riesgo de entregarnos completamente a los demás pasando sobre nuestros sueños y metas.

5. Recibir implica comprometerse

Algunas personas, cuando reciben un elogio o un regalo, se preguntan: “¿Qué querrá de mí?” “¿Qué hay detrás de ese gesto?” Esta idea se sustenta en la creencia de que cuando recibimos algo, estamos obligados a corresponder ese favor, es como si estuviésemos en deuda. Obviamente, la perspectiva de vernos comprometidos nos aterra y por eso a veces preferimos ser quienes damos, los que comprometemos al otro. Sin embargo, considera que el verdadero acto de dar es desinteresado y no debe implicar ninguna expectativa.

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

No te pierdas ni un artículo

Al inscribirte a Rincón de la Psicología aceptas nuestra Política de Privacidad. Pero no te preocupes, ¡odio el spam tanto como tú!

Sigue alimentando tus neuronas

Sacar lo que llevas dentro no siempre es una buena opción – por qué a veces es mejor esperar

¿Le escribo ya… o espero un poco más? La ciencia resuelve el dilema tras la primera cita

Dime cómo inviertes y te diré quién eres: los 7 perfiles psicológicos más comunes

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • Sacar lo que llevas dentro no siempre es una buena opción – por qué a veces es mejor esperar
  • ¿Le escribo ya… o espero un poco más? La ciencia resuelve el dilema tras la primera cita
  • Dime cómo inviertes y te diré quién eres: los 7 perfiles psicológicos más comunes
  • El “séptimo sentido” que usas a diario… sin darte cuenta
  • El complejo de salvador: ayudar a todos… menos a ti

Footer

Contacto

jennifer@intextos.com

Las Palmas, España

Blog de Psicología

Artículos sobre la salud mental y el crecimiento personal, técnicas psicológicas, estudios sobre el cerebro, trastornos mentales y libros de Psicología para comprender cómo funciona la mente.

Sígueme la pista

  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Telegram
  • Twitter

© Copyright 2009-2025 Rincón de la Psicología · Todos los derechos reservados · Política de Cookies · Política de Privacidad · Publicidad · Proceso Editorial