• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Rincón de la Psicología

Blog de Psicología

  • Quién Escribe
  • Libros de Autoayuda
    • Libro de Ansiedad
    • Libro de Depresión
    • Libro de Manipulación
    • Libro Crecimiento Personal
  • Temas de Psicología
  • Publicidad
Inicio » Crecimiento Personal » Querer cambiar sin hacer nada, el laberinto de la pasividad

Querer cambiar sin hacer nada, el laberinto de la pasividad

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Actualizado: 01/05/2024 por Jennifer Delgado | Publicado: 03/11/2023

Querer cambiar sin hacer nada

Vivimos en una paradoja: el cambio es lo que nos permite crecer y avanzar, pero al mismo tiempo lo familiar es lo que nos brinda seguridad. Atrapados entre dos mundos, a menudo sabemos que necesitamos realizar un cambio, pero al mismo tiempo nos resistimos a dar los pasos necesarios, sumiéndonos en una especie de “laberinto de la pasividad”.

Cuando nos damos cuenta de que estamos en medio de ese laberinto, nos sentimos atrapados. Sabemos que necesitamos salir de ahí. No nos sentimos particularmente cómodos en esa situación de bloqueo. A pesar de ello, podemos limitarnos a vagar durante mucho tiempo sin hacer nada realmente significativo para encontrar la salida. Queremos que algo cambie, pero sin hacer los cambios necesarios. Queremos salir de ese lugar, pero en vez de avanzar, caemos en los brazos de la inercia. ¿Qué ocurre?

En busca de la receta mágica inexistente

Cuando sabemos que debemos cambiar, pero al mismo tiempo desarrollamos una resistencia al cambio, nos sumimos en un círculo vicioso. Podemos devorar cientos de artículos psicológicos y libros de autoayuda o consumir historias inspiradoras en las redes sociales, pero sin atrevernos a dar los pasos necesarios.

Cuando somos víctima de esa ambivalencia, corremos el riesgo de prepararnos en exceso. Es probable que nos sumamos en un proceso de búsqueda de una receta mágica para cambiar sin tener que esforzarnos demasiado, sin tener que sacrificar nada, sin tener que renunciar a cosas importantes…

Obviamente, la preparación es fundamental, sobre todo cuando debemos realizar un cambio vital importante. Pero debemos asegurarnos de que a esa fase de análisis le siga una etapa de decisión y acción. De lo contrario, será solamente una excusa para mantenernos en nuestra zona de confort.

PARA TI:  Intolerancia a la privación, la frustración de quienes quieren tenerlo todo

Atrapados en la rutina del día a día

Muchas de las personas que son conscientes de que necesitan cambiar, pero se quedan dando vueltas en el laberinto de la pasividad y la inercia comparten un problema: se sienten atrapadas en un torrente de tareas, obligaciones e imprevistos que las arrastran y no les dejan tiempo para nada.

A menudo también se sienten permanentemente estresadas o agobiadas, por lo que su rendimiento cae en picado y eso las obliga a destinar aún más tiempo y esfuerzo a tareas que, no solo no son significativas para su plan vital, sino que las alejan de su consecución.

Incluso pueden llegar a sentirse atrapadas en la vida que han construido. Se esfuerzan mucho, pero sin llegar a ninguna parte. Y es que, de hecho, no avanzan. Dicen querer cambiar, pero en realidad dan vueltas dentro de un laberinto de actividades insignificantes en la que una conduce a la siguiente, indefinidamente, de manera que absorben todo su tiempo y energía.

El miedo a lo desconocido

Encontrar la salida del laberinto puede ser tan emocionante como atemorizante. A fin de cuentas, si hemos pasado muchos años en un espacio, conoceremos prácticamente cada recoveco. Puede que no todos sean agradables, pero al menos nos resultan familiares. Sabemos lo que vamos a encontrar al doblar la esquina y, a menudo, eso basta para sentirnos seguros.

PARA TI:  ¿Cómo soportar a las personas insoportables?

La salida del laberinto es un espacio abierto hacia lo desconocido. Y lo incierto puede generar mucho temor. Si no sabemos qué vamos a encontrar cuando traspasemos su umbral, el miedo puede paralizarnos, haciendo que inventemos excusas para quedarnos en los límites de lo que conocemos, aunque no nos sintamos completamente a gusto.

Ese suele ser el motivo oculto que nos mantiene dando vueltas dentro del laberinto de la pasividad, haciendo que llenemos nuestra jornada de obligaciones que no nos aportan nada o ocupando nuestro tiempo en buscar herramientas de cambio que no aplicamos. Sin embargo, debemos ser conscientes de que, a largo plazo, esa inercia solo nos conducirá a un estado de insatisfacción y frustración.

No basta con querer cambiar, hay que actuar

Reflexionar sobre lo que nos ocurre nos permite comprender mejor en qué punto del camino nos encontramos. Leer sobre cómo podemos salir de ese laberinto, nos permite trazar planes. Todo eso ayuda, pero no servirá de nada si no nos ponemos manos a la obra.

Como dijera Rita Mae Brown, “locura es hacer lo mismo una y otra vez, esperando resultados diferentes”. Hay un tiempo para pensar y un tiempo para actuar. Hay un momento en el que debemos dejar de darle vueltas a las cosas y simplemente atrevernos a dar el primer paso. Ese paso no nos llevará al sitio donde queremos estar, pero al menos nos permitirá comenzar a movernos.

Todo cambio requiere decisiones, esfuerzo y a veces también renuncias y sacrificios. Pero, sobre todo, requiere el coraje de ponerse en movimiento.

Simplemente… empieza.

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

No te pierdas ni un artículo

Al inscribirte a Rincón de la Psicología aceptas nuestra Política de Privacidad. Pero no te preocupes, ¡odio el spam tanto como tú!

Sigue alimentando tus neuronas

El consejo de Séneca para despejar la mente y sentirte mejor

Grupo feliz

La razón (poco conocida) por la que olvidas los buenos momentos

Guía práctica para psicólogos que quieren digitalizar su consulta

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • El consejo de Séneca para despejar la mente y sentirte mejor
  • La razón (poco conocida) por la que olvidas los buenos momentos
  • Guía práctica para psicólogos que quieren digitalizar su consulta
  • La ciencia lo confirma: Tu rostro determina lo fácil (o difícil) que es recordar tu nombre
  • La trampa de la IA aduladora: Así anula tu sentido crítico y justifica tus peores decisiones

Footer

Contacto

jennifer@intextos.com

Las Palmas, España

Blog de Psicología

Artículos sobre la salud mental y el crecimiento personal, técnicas psicológicas, estudios sobre el cerebro, trastornos mentales y libros de Psicología para comprender cómo funciona la mente.

Sígueme la pista

  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Telegram
  • Twitter

© Copyright 2009-2025 Rincón de la Psicología · Todos los derechos reservados · Política de Cookies · Política de Privacidad · Publicidad · Proceso Editorial