• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Rincón de la Psicología

Blog de Psicología

  • Quién Escribe
  • Libros de Autoayuda
    • Libro de Ansiedad
    • Libro de Depresión
    • Libro de Manipulación
    • Libro Crecimiento Personal
  • Temas de Psicología
  • Publicidad
Inicio » Pareja y Sexualidad » 3 reglas de oro para resolver los conflictos de pareja

3 reglas de oro para resolver los conflictos de pareja

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Actualizado: 23/11/2023 por Jennifer Delgado | Publicado: 23/05/2014

Resolver los conflictos de pareja

¿Eres de los que va directo al punto sin importar si eso genera un conflicto o, al contrario, evitas los temas que podrían dar lugar a una discusión de pareja? En realidad, ambas estrategias no son muy adaptativas, en su lugar, deberíamos asumir una actitud que se encuentre en el punto medio. El mejor enfoque es elegir qué batallas merece realmente la pena luchar y cuáles no deben ser traídas a colación porque, tarde o temprano, se resolverán.

Por supuesto, adoptar esta actitud no es fácil, sobre todo porque no es sencillo discernir cuáles son los temas sobre los cuales realmente vale la pena discutir y cuáles son intrascendentes. No obstante, si sigues estos tres pasos, podrás analizar la importancia de cada conflicto en su justa medida.

¿Cómo resolver los conflictos de pareja de forma asertiva?

1. Calma tus emociones

La inseguridad es uno de los sentimientos más dañinos en la relación de pareja y en la comunicación en sentido general. Cuando te sientas inseguro, la mejor estrategia consiste en abstenerte de traer a colación un tema complicado. ¿Por qué? Sencillamente porque cuando nos sentimos inseguros creemos que tenemos que protegernos de un enemigo imaginario y eso hará que nos pongamos a la defensiva, lo cual no es una buena actitud para enfrentar un conflicto, sobre todo en una relación de pareja.

PARA TI:  ¿Cómo discrepar sin destruir la relación? Guía de supervivencia para parejas

Sin embargo, no siempre experimentamos inseguridad, a veces nos sentimos enfadados, frustrados o con miedo. En sentido general, ninguna de estas emociones son buenas consejeras en el momento de enfrentar un conflicto de pareja así que lo mejor es serenarnos. Cuando las emociones toman el control, vemos el mundo a través de su filtro y esto nos impide comportarnos de una manera más objetiva, racional y flexible. Por tanto, la primera regla de oro para enfrentar un conflicto consiste en asegurarte de que tus emociones no están nublando demasiado tu razón y de que estás abierto a los argumentos de la otra persona.

2. Aprecia los aspectos positivos de tu pareja

A menudo, cuando nos sentimos mal, solo nos centramos en los aspectos negativos de la otra persona. Sin embargo, si realmente queremos que la discusión dé frutos, es mejor que nos focalicemos en las razones por las cuales le amamos. Se trata de un simple cambio de perspectiva pero marca una gran diferencia porque no enfrentaremos el conflicto con un tono amenazador y acusatorio sino con un ánimo más tranquilo y con la intención de solucionar el problema.

Suele ser muy útil que, antes de plantear el tema, le digas a tu pareja cuánto le quieres y que crees que si solucionáis ese problema, vuestra relación se consolidará aún más o que te sentirás mejor. Ten siempre en mente que cuando tenemos una discusión de pareja nos preocupan dos cosas: la amenaza percibida y la negligencia percibida. Cuando reconocemos los aspectos positivos del otro, logramos que la persona baje sus barreras y adopte una actitud más abierta al diálogo.

PARA TI:  5 técnicas psicológicas para superar una ruptura amorosa definitivamente

3. Nivela tus expectativas

Uno de los principales obstáculos en las relaciones de pareja son precisamente nuestras expectativas y, sobre todo, las expectativas que no comunicamos. Es decir, esperamos determinadas cosas de la otra persona pero no se lo decimos y, cuando estas no llegan, nos decepcionamos o enfadamos. Por tanto, antes de traer un conflicto a colación, analiza qué papel has tenido en todo el proceso. ¿Cuál ha sido tu nivel de responsabilidad? ¿Has omitido cosas importantes? Antes de apuntar el dedo hacia el otro, apúntalo hacia ti mismo. A menudo te sorprenderá descubrir que no solo has formado parte del problema sino que has contribuido sistemáticamente al mismo.

Por otra parte, es importante que sepas exactamente lo que quieres lograr cuando sacas el tema a colación y que seas consciente de que cuando un conflicto existe desde hace tiempo, no se resolverá de la noche a la mañana, se necesitará una buena dosis de compromiso y esfuerzo por parte de ambos. Cuando nivelas tus expectativas asumes una actitud más realista y eso solo puede ser positivo para la relación y la forma de abordar la problemática.

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

No te pierdas ni un artículo

Al inscribirte a Rincón de la Psicología aceptas nuestra Política de Privacidad. Pero no te preocupes, ¡odio el spam tanto como tú!

Sigue alimentando tus neuronas

Sacar lo que llevas dentro no siempre es una buena opción – por qué a veces es mejor esperar

¿Le escribo ya… o espero un poco más? La ciencia resuelve el dilema tras la primera cita

Dime cómo inviertes y te diré quién eres: los 7 perfiles psicológicos más comunes

Interacciones con los lectores

Comentarios

  1. GIALLOMANIAS dice

    22/08/2017 a las 8:01 AM

    Hola,Jennifer,muy interesante tú blog,enhorabuena!!.Mi pareja y yo discutimos,lógicamente,pero cuando zanjamos el tema,ella pasa página pero a mí me deprime el haber discutido,me siento mal durante unos días,¿a qué se puede deber?luego se me pasa pero durante esos días es bastante molesto.Muchas gracias.

    Responder
  2. Jennifer Delgado dice

    28/08/2017 a las 2:25 PM

    Es difícil saber a qué se debe, el más indicado para descubrir la causa eres tú mismo.
    Quizá porque te sabe mal discutir con una persona a la que amas mucho, o porque te arrepientes de algunas de las cosas que dijiste o de la manera en que llevaste la discusión.

    Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • Sacar lo que llevas dentro no siempre es una buena opción – por qué a veces es mejor esperar
  • ¿Le escribo ya… o espero un poco más? La ciencia resuelve el dilema tras la primera cita
  • Dime cómo inviertes y te diré quién eres: los 7 perfiles psicológicos más comunes
  • El “séptimo sentido” que usas a diario… sin darte cuenta
  • El complejo de salvador: ayudar a todos… menos a ti

Footer

Contacto

jennifer@intextos.com

Las Palmas, España

Blog de Psicología

Artículos sobre la salud mental y el crecimiento personal, técnicas psicológicas, estudios sobre el cerebro, trastornos mentales y libros de Psicología para comprender cómo funciona la mente.

Sígueme la pista

  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Telegram
  • Twitter

© Copyright 2009-2025 Rincón de la Psicología · Todos los derechos reservados · Política de Cookies · Política de Privacidad · Publicidad · Proceso Editorial