Actualizado: 14/01/2026 por Jennifer Delgado | Publicado: 09/07/2009

La negatividad es un veneno silencioso que va matando la relación de pareja. Y lo peor de todo es que no nos damos cuenta hasta que aparece una crisis y notamos los estertores de la relación. En este punto, a veces es demasiado tarde porque las heridas emocionales son demasiado profundas y difíciles de cicatrizar. Generalmente se ha instaurado el desencanto, por lo que es difícil recuperar la ilusión. Sin embargo, podemos detenernos mucho antes aplicando un sencillo ejercicio para mejorar la relación de pareja.
¿De dónde surge esa negatividad en la pareja?
En las primeras etapas de una relación romántica, solemos concentrarnos en los aspectos positivos de la otra persona, pasamos por una fase de «encantamiento» en la que solo nos percatamos de sus virtudes. De hecho, se ha apreciado que en esta etapa las zonas de nuestro cerebro vinculadas con el pensamiento crítico se «apagan» cuando pensamos en la persona amada, confirmando ese refrán popular de que el amor es ciego.
Sin embargo, con el paso del tiempo nuestro cerebro vuelve a la normalidad, la fase de encantamiento queda atrás y… ¡sorpresa! comenzamos a ser conscientes de los defectos del otro. Obviamente, algunas situaciones, como una infidelidad, los problemas económicos o incluso la llegada de un bebé, pueden actuar como detonantes de la crítica y complicar aún más la relación.
El problema de criticar desde la negatividad es doble: no solo daña la autoestima del otro, sino que también nos afecta a nosotros mismos. Cada reproche alimenta resentimiento y frustración, por lo que poco a poco empezamos a mirar la relación con desconfianza y duda. Nos preguntamos si realmente hemos elegido bien o si es nuestra media naranja, lo que genera un ciclo de insatisfacción que se retroalimenta.
Obviamente, tener ciertas dudas es válido, pero generalmente la raíz de este problema se encuentra en que miramos la relación a través de unas gafas oscuras, enfocándonos únicamente en lo que no nos gusta o molesta. Como resultado, perdemos la perspectiva de todo lo positivo, de esas pequeñas virtudes y matices que componen la vida en pareja.
Apreciar: el secreto para mejorar la relación de pareja
Apreciar al otro es uno de los secretos de las parejas felices. Un estudio realizado en la Universidad de California demostró que sentir y expresar gratitud en la pareja aumenta la satisfacción y el compromiso en la relación. Las personas que se sienten apreciadas por su pareja suelen responder de forma más receptiva y es más probable que sigan juntos con el paso del tiempo.
Vale, ya sé que imbuidos en la vertiginosidad de la vida cotidiana es difícil encontrar tiempo para estar y mirar con calma, y que hay muchas cosas que nos estresan, pero es importante que no nos olvidemos de las cosas buenas de la pareja y que se las hagamos notar. De hecho, psicólogos de la Universidad de Illinois constataron que percibir la gratitud de la pareja mitiga los efectos negativos de factores estresantes en la relación, como las discusiones o tensiones externas, reduciendo la probabilidad de que el vínculo se deteriore.
Como regla general, se estima que en una relación de pareja feliz, debe haber una proporción de una crítica negativa por cada cinco aspectos positivos. Y vale aclarar que la negatividad y las críticas no siempre se expresan con palabras. Hay veces que no es necesario hablar para transmitir lo que pensamos, basta un tono de voz, una expresión facial o un comportamiento.
Ritual de apreciaciones, un ejercicio para mejorar la relación de pareja
El ejercicio para mejorar la relación de pareja que os propongo es muy sencillo, pero también particularmente potente, y consta de tres pasos que ambos debéis seguir:
1. Haz una lista de todo lo que aprecias, admiras y te gusta de tu pareja
Incluye todo lo que se te ocurra, desde atributos físicos hasta rasgos de personalidad, comportamientos y actitudes. Por ejemplo, puedes escribir que te encantan los ojos de tu pareja, su sentido del humor, su compasión y que le lea a vuestro hijo cada noche. También puedes incluir afirmaciones generales, por ejemplo: «Soy muy afortunado/a por estar casado/a contigo«.
2. Añade algo que hayas notado durante el día
Cada día, dedica unos minutos a revisar esa lista y añade nuevas cosas que observes. Puedes hacerlo por la mañana para empezar el día con una actitud positiva o antes de dormir para cerrar la jornada enfocándote en lo que valoras de tu pareja. Por ejemplo, puedes escribir que te ha gustado que te regalase algo especial, que cocinase para ti o que ayudase a vuestro hijo con los deberes porque estabas ocupado. De esta forma, no solo te centrarás en los aspectos más generales sino también en los detalles cotidianos que alimentan la relación.
3. Comparte una apreciación de tu lista cada día
Tomarse un momento para compartir algo que apreciáis del otro convierte este ejercicio individual en un hábito de conexión mutua. No tiene que ser un discurso largo ni elaborado, un simple “me encanta cómo te preocupas por tu familia” o “me hace feliz que tengas ese sentido del humor” ya tiene un gran impacto. Al verbalizarlo, reforzáis la percepción positiva que tenéis el uno del otro y os recordáis por qué estáis juntos, incluso en días difíciles.
Este pequeño ritual diario ayuda a equilibrar la relación, reduce la crítica automática y crea un clima de agradecimiento y reconocimiento continuo que fortalece la intimidad emocional. Te ayuda a focalizarte en los aspectos positivos de tu pareja y a mirar la relación con más optimismo.
A fin de cuentas, cuanto más nos enfoquemos en lo bueno, más cosas buenas habrá en las cuales centrarnos.
Referencias:
Barton, A. W. et. Al. (2023) The protective effects of perceived gratitude and expressed gratitude for relationship quality among African American couples. J Soc Pers Relat; 40(5): 1622-1644.
Gordon, A. M. et. Al. (2012) To have and to hold: gratitude promotes relationship maintenance in intimate bonds. J Pers Soc Psychol; 103(2): 257-274.



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