• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Rincón de la Psicología

Blog de Psicología

  • Quién Escribe
  • Libros de Autoayuda
    • Libro de Ansiedad
    • Libro de Depresión
    • Libro de Manipulación
    • Libro Crecimiento Personal
  • Temas de Psicología
  • Publicidad
Inicio » Crecimiento Personal » Si no puedes cambiar la situación, cambia tu mente

Si no puedes cambiar la situación, cambia tu mente

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Actualizado: 18/11/2023 por Jennifer Delgado | Publicado: 12/05/2016

Si no puedes cambiar la situación

Hay situaciones que podemos cambiar, hay otras que no. Y mientras antes lo asumamos, antes dejaremos de sufrir por ellas. Cuando una persona no quiere permanecer a nuestro lado, poco podemos hacer para retenerla. Si perdimos una oportunidad de trabajo, de nada vale lamentarse. Por muy proactivos, entusiastas y positivos que seamos, hay situaciones que no podemos cambiar. En esos casos solo nos resta cambiar nuestra mente.

Los peligros de la no aceptación

Hay situaciones que, si no podemos cambiar, debemos aceptar. Cuando no las aceptamos se convierten en un asunto pendiente, en un obstáculo que se transforma en auténticos ladrones de energía. Sin embargo, el auténtico milagro ocurre al aceptarlas ya que en ese proceso de supuesta rendición, crecemos y logramos pasar página.

¿Qué sucede cuando no aceptamos una situación que no podemos cambiar?

1. Nos mantiene estancados. Si tenemos delante un muro y nos ofuscamos intentando echarlo abajo pero no lo logramos, nos frustraremos y nos quedaremos lamentándonos. De esta forma, terminaremos estancados en nuestro camino. Al contrario, si intentamos probar otras soluciones, podremos seguir avanzando, no a pesar del muro, sino precisamente gracias a este.

2. Nos hace infelices. Cuando no logramos cambiar la situación o los demás no cumplen con nuestras expectativas, la frustración puede crecer hasta alcanzar niveles insospechados. Al atarnos a ese problema nos impedimos ser felices e incluso podemos volvernos adictos a la infelicidad, es como si fuera una enorme piedra que nos obligamos a arrastrar, aunque en realidad nos gustaría soltarla, pero no sabemos cómo hacerlo.

PARA TI:  ¿Seguro que es ansiedad? En muchos casos es ira reprimida - y esta es la diferencia

3. Nos impide ver las oportunidades. Un problema o una situación negativa, sobre todo cuando se mantienen a lo largo del tiempo, suelen generar frustración. Y en ese estado no solo somos incapaces de pasar página sino que ni siquiera nos damos cuenta de las soluciones y oportunidades que pasan por nuestro lado. No aceptar un hecho es cerrarse a las oportunidades, eligiendo permanecer en el pasado.

No es la situación, es cómo reaccionas

A menudo confundimos la realidad con nuestras reacciones. Sin embargo, es importante tener presente que no es la situación en sí la que genera frustración, sufrimiento o ansiedad, estas son tan solo nuestras respuestas ante hechos que no podemos, o no queremos, gestionar. Se trata de una diferencia sustancial ya que de esta forma podrás separar el acontecimiento de tu reacción ante este. Y darte cuenta de que estás reaccionando ante un significado, no ante un hecho. 

De hecho, en muchas ocasiones somos nosotros mismos quienes añadimos más leña al fuego, imaginando los peores escenarios posibles o dejando que las emociones negativas nos sobrepasen y tomen el mando. De esta forma solo conseguimos empeorar la situación, cuando el objetivo es lograr sentirnos mejor. En práctica, terminamos perdiendo la perspectiva de que lo bueno y lo malo, lo negativo y lo positivo se basa esencialmente en nuestros puntos de vista, en la forma en que elegimos reaccionar ante ciertas situaciones.

PARA TI:  Hay un momento para partir, aunque no sepas adónde ir

Muchas de las situaciones que a primera vista podemos considerar como negativas o malas, pueden ser positivas, o al menos adquirir un carácter neutro si sabemos darles la vuelta y sacarles partido.

Por supuesto, no se trata de relativizar todo o de sufrir en silencio. Cuando una situación no nos gusta o se convierte en un obstáculo para lograr nuestros objetivos, debemos intentar cambiarla, pero si no podemos, chocar continuamente contra un muro no servirá más que para hacernos daño. Si no podemos derrumbar esa pared, es mejor que aprendamos a sacarle provecho.

Para lograrlo, es importante tener claro que todo depende de la interpretación, la cual está determinada por nuestras experiencias, expectativas y las emociones que nos están embargando. Sin embargo, lo que estamos viendo no es la única realidad, sino tan solo una faceta de esta. Nuestra reacción ante la situación será la versión final. Por tanto, enfócate en buscar soluciones, no en quejarte. 

Recuerda que la vida no es como quieres que sea, muchas veces es caprichosa e inesperada. Seguirá poniendo problemas a tu paso, así como nuevas oportunidades. Tú eliges si quieres ser una víctima o si prefieres tomar las riendas y aprender a cada paso.

Después de todo, recuerda que nada es para siempre. Si algo te disgusta, intenta cambiarlo, si no puedes, no te tortures y cambia tu actitud. Aprende a abrazar la vida, con todo lo que ello conlleva.

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

No te pierdas ni un artículo

Al inscribirte a Rincón de la Psicología aceptas nuestra Política de Privacidad. Pero no te preocupes, ¡odio el spam tanto como tú!

Sigue alimentando tus neuronas

Psicóloga sentada con paciente en consulta

El Psicólogo General Sanitario en la Atención Primaria: hacia un nuevo modelo de salud mental

Hipervigilancia emocional, el coste de vivir en alerta constante

Ilustración de hombre protegiéndose de manos que lo señalan y culpan

¿Qué hacer cuando las personas no respetan tus límites? Lo que nadie te cuenta

Interacciones con los lectores

Comentarios

  1. Cheylin Lee Wong dice

    13/07/2016 a las 5:46 AM

    Gracias nuevamente por una información tan valiosa, me agrada como explicas y abordas temas tan trascendentales para seguir avanzando cada dia en la vida que nos haya tocado vivir, con la gama de matices y diversidad de colores, te envio mi admiracion, y respeto.

    Responder
  2. Pedro Alcantara Castrejon dice

    23/04/2021 a las 2:27 PM

    Excelente mensaje reflexivo.

    Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • El Psicólogo General Sanitario en la Atención Primaria: hacia un nuevo modelo de salud mental
  • Hipervigilancia emocional, el coste de vivir en alerta constante
  • ¿Qué hacer cuando las personas no respetan tus límites? Lo que nadie te cuenta
  • No digas cosas que no puedas repetir estando en calma
  • Preocuparte por el dinero agota tu cerebro, literalmente

Footer

Contacto

jennifer@intextos.com

Las Palmas, España

Blog de Psicología

Artículos sobre la salud mental y el crecimiento personal, técnicas psicológicas, estudios sobre el cerebro, trastornos mentales y libros de Psicología para comprender cómo funciona la mente.

Sígueme la pista

  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Telegram
  • Twitter

© Copyright 2009-2025 Rincón de la Psicología · Todos los derechos reservados · Política de Cookies · Política de Privacidad · Publicidad · Proceso Editorial