• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Rincón de la Psicología

Blog de Psicología

  • Quién Escribe
  • Libros de Autoayuda
    • Libro de Ansiedad
    • Libro de Depresión
    • Libro de Manipulación
    • Libro Crecimiento Personal
  • Temas de Psicología
  • Publicidad
Inicio » Curiosidades » Volar nos vuelve más sensibles emocionalmente

Volar nos vuelve más sensibles emocionalmente

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Actualizado: 16/11/2023 por Jennifer Delgado | Publicado: 23/10/2017

Volar nos vuelve más sensibles

Si has tomado vuelos largos, sabrás que ver una película en el avión no se puede calificar precisamente como una experiencia inmersiva. Es casi imposible debido a que la pequeña pantalla rebota continuamente frente a tus ojos, el sonido que escuchas tiene un tono metálico y te interrumpen frecuentemente.

Aún así, es probable que en más de una ocasión hayas visto a otros viajeros enjuagarse alguna lágrima o reírse a carcajadas. O quizá hasta te hayas sorprendido a ti mismo emocionándote con alguna película que, si hubieras visto en tierra firme, no habría tocado ninguna fibra sensible.

De hecho, una encuesta realizada en el aeropuerto de Gatwick, en Londres, reveló que el 15% de los hombres y el 6% de las mujeres dijeron que tenían más probabilidades de llorar cuando veían una película en un vuelo que si la veían en casa. El fenómeno es tan llamativo que incluso una gran aerolínea ha llegado a emitir “advertencias de salud emocional” antes de usar el entretenimiento a bordo.

¿Por qué volar afecta las emociones?

Existen diferentes teorías que intentan explicar por qué volar puede hacer que los pasajeros sean más vulnerables al llanto. Algunas afirman que la causa radica en la tristeza por dejar a sus seres queridos, la emoción por el viaje o la nostalgia. Sin embargo, también existen algunas evidencias que señalan que el simple hecho de volar puede ser el máximo responsable.

Todo parece indicar que el simple hecho de elevarnos a 35.000 pies de altura dentro de un avión puede tener efectos extraños en nuestra mente, alterando nuestro estado de ánimo y cambiando la forma en que nuestros sentidos perciben la realidad.

PARA TI:  10 emociones raras que quizá has sentido sin saberlo

No cabe duda de que las cabinas de los aviones son un sitio peculiar para las personas. No podemos olvidar que se trata de un ambiente extraño donde la presión del aire es similar a la de una montaña de 8.000 pies de altura, la humedad es menor que en algunos de los desiertos más secos del planeta y el aire bombeado se enfría a temperaturas tan bajas como 10 °C, para eliminar el exceso de calor generado por todos los cuerpos y los componentes electrónicos que se encuentran a bordo.

La presión de aire en los vuelos puede disminuir entre un 6-25% la cantidad de oxígeno en sangre de los pasajeros, una caída que en un hospital haría que muchos médicos administren oxígeno suplementario. Para los viajeros sanos, esto no debería representar un problema, pero sí lo es para los ancianos o las personas que sufren dificultades respiratorias.

Algunos estudios muestran que incluso niveles relativamente leves de hipoxia (deficiencia de oxígeno) pueden alterar nuestra capacidad para pensar con claridad. Con niveles de oxígeno equivalentes a altitudes superiores a los 12.000 pies, un adulto sano puede empezar a sufrir cambios en la memoria y se afecta su capacidad para realizar cálculos y tomar decisiones. Es por eso que las regulaciones de aviación insisten en que los pilotos usen máscaras de oxígeno suplementarias si la presión de aire de la cabina es mayor que la que se encuentra a los 12.500 pies.

PARA TI:  Falacia de planificación: ¿Por qué 5 minutos acaban convirtiéndose en media hora?

La hipoxia también puede aumentar la ansiedad, además de potenciar otros estados emocionales negativos, como la tensión y la incomodidad, lo cual hace que nos sintamos más irritables. A esto se le suma que nos sentimos más agotados, es lo que se conoce como “fatiga de vuelo”, y tenemos menos autocontrol, por lo que nos resulta más difícil lidiar con el estrés o gestionar las emociones. Esto podría explicar por qué lloramos con películas que en otras condiciones no generarían emociones tan intensas.

A esto se le suma que en los aviones el sistema de entretenimiento está configurado para generar la sensación de intimidad, lo cual nos hace más propensos a involucrarnos emocionalmente en las escenas que estamos viendo. Es probable que el hecho de tener que fijar más la vista para no perdernos detalles de lo que está sucediendo, así como la necesidad de prestarle más atención a los diálogos porque no escuchamos bien, nos permita centrarnos más en lo que sucede, la mente divaga mucho menos, y eso nos involucra más en la historia.

Fuentes:

Trapp, M. et. Al. (2014) Impact of mental and physical stress on blood pressure and pulse pressure under normobaric versus hypoxic conditions. PLoS One; 9(5):e89005. 

Kourtidou-Papadeli, C. et. Al. (2008) High altitude cognitive performance and COPD interaction. Hippokratia; 12(1): 84–90.

Muhm, J. M. et. Al. (2007) Effect of Aircraft-Cabin Altitude on Passenger Discomfort. N Engl J Med; 357: 18-27.

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

No te pierdas ni un artículo

Al inscribirte a Rincón de la Psicología aceptas nuestra Política de Privacidad. Pero no te preocupes, ¡odio el spam tanto como tú!

Sigue alimentando tus neuronas

Ilustración de mujer relajada en su casa escuchando música

¿Por qué deberías hacer más cosas que no sirvan para nada? Sí, en serio

Ilustración de comida rápida

¿Cómo los medicamentos para adelgazar silencian el “ruido alimentario” en tu mente?

Ilustración de autómata caminando por la ciudad

Si amas tu trabajo, es probable que ganes menos de lo que mereces

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • ¿Por qué deberías hacer más cosas que no sirvan para nada? Sí, en serio
  • ¿Cómo los medicamentos para adelgazar silencian el “ruido alimentario” en tu mente?
  • Si amas tu trabajo, es probable que ganes menos de lo que mereces
  • Lectura zombie: ¿por qué leemos más pero entendemos y fijamos menos?
  • No minimices lo que sientes solo porque los demás no lo entiendan

Footer

Contacto

jennifer@intextos.com

Las Palmas, España

Blog de Psicología

Artículos sobre la salud mental y el crecimiento personal, técnicas psicológicas, estudios sobre el cerebro, trastornos mentales y libros de Psicología para comprender cómo funciona la mente.

Sígueme la pista

  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Telegram
  • Twitter

© Copyright 2009-2025 Rincón de la Psicología · Todos los derechos reservados · Política de Cookies · Política de Privacidad · Publicidad · Proceso Editorial