• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Rincón de la Psicología

Blog de Psicología

  • Quién Escribe
  • Libros de Autoayuda
    • Libro de Ansiedad
    • Libro de Depresión
    • Libro de Manipulación
    • Libro Crecimiento Personal
  • Temas de Psicología
  • Publicidad
Inicio » Crecimiento Personal » No es el pasado lo que nos afecta, sino lo que ese pasado dice de nosotros

No es el pasado lo que nos afecta, sino lo que ese pasado dice de nosotros

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Actualizado: 21/02/2024 por Jennifer Delgado | Publicado: 24/06/2019

Cómo nos afecta el pasado

“Es imposible que el pasado nos angustie. El pasado se encuentra congelado. Todas nuestras angustias se encuentran en el presente”, escribió el filósofo Igor Sibaldi, cambiando así el foco de atención del pasado al presente, de lo inamovible a aquello que podemos cambiar.

No cabe duda de que el pasado puede convertirse en un fardo pesado que nos impide avanzar o nos mantiene paralizados en un punto de nuestro camino marcado por sentimientos como la culpa, la tristeza y/o el resentimiento. No podemos volver al pasado para cambiarlo. Lo hecho, hecho está. Sin embargo, lo que realmente nos molesta y ata – aunque a menudo nos cuesta reconocerlo – no es el pasado en sí, sino lo que ese pasado dice de nosotros, es lo que ese pasado trae al presente.

Nuestro cerebro se “ancla” al pasado

El único pasado que nos ata es aquel que no logramos aceptar. Un estudio realizado en la Universidad de Harvard comprobó que cuando vivimos una situación muy estresante, esas vivencias se quedan grabadas en el cerebro.

Estos neurocientíficos pidieron a personas que habían sufrido un trauma psicológico, que escucharan una descripción de lo que les había sucedido y, mientras tanto, escaneaban sus cerebros. Descubrieron que cuando las personas revivían el pasado, algunas partes de su cerebro se activaban, especialmente la amígdala, el núcleo del miedo, y el córtex visual. No obstante, también comprobaron que el área de Broca, la zona responsable del lenguaje, se desactivaba.

PARA TI:  Una sociedad que duda de todo, excepto de sí misma, está condenada al fracaso

Esto significa que cuando vivimos una situación muy intensa desde el punto de vista emocional y miramos al pasado, la revivimos como si fuera real, volvemos a experimentar las mismas emociones con idéntica intensidad, porque no hemos podido aceptarla y convertirla en una experiencia narrativa.

Convertir el pasado en una experiencia narrativa significa que le hemos conferido un sentido y lo hemos incorporado en nuestra historia de vida. Eso nos permite seguir adelante. No obstante, muchas veces nos quedamos atrapados en ese pasado porque no logramos integrar en nuestro “yo” lo que esa experiencia dice de nosotros.

Cuando no queremos aceptar partes de nosotros

La disonancia cognitiva implica un conflicto en nuestro sistema de ideas y creencias, una incompatibilidad entre dos cogniciones simultáneas. Se trata de una incoherencia interna entre la imagen que tenemos de nosotros y la nueva imagen que una experiencia ha sacado a colación.

Cuando una situación del pasado implica un cambio en la manera en que nos vemos a nosotros mismos, es más difícil de aceptar. Si hemos infringido nuestras propias normas, valores y creencias, nos resulta muy difícil asumir la escisión que se ha generado en el “yo” ideal que habíamos construido.

Ya en 1980, Weinstein, un psicólogo de la Universidad de Nueva Jersey, había descubierto que solemos mirarnos bajo una luz muy positiva, tan positiva que rompe con las probabilidades hasta el punto de hacer que alberguemos expectativas poco realistas sobre nosotros mismos.

PARA TI:  El práctico consejo de Roosevelt para evitar que las criticas te afecten

En sus estudios apreció, por ejemplo, que las personas creían que tenían menos probabilidades de desarrollar una adicción que los demás y, a la vez, que tenían más posibilidades de llegar a la vejez con buena salud en comparación con el restod e sus coetáneos.

Eso significa que podemos vernos bajo una luz excesivamente optimista, la cual nos impide aceptar nuestras sombras. Quizá ese pasado nos obliga a aceptar que no somos tan sinceros, empáticos, altruistas y/o fuertes como pensábamos.

Cuando una situación saca a relucir esas sombras, nos resulta difícil aceptarlas porque ello conlleva un cambio en la imagen del “yo”, lo cual significa replantearnos quiénes somos en realidad y comprender que no somos tan perfectos o buenos como creíamos.

Aceptar nuestras sombras no es sencillo, pero es la única manera de conocernos realmente. Es un viaje interior que todos debemos emprender y que nos permitirá liberarnos del peso de nuestro pasado, aceptando nuestros errores, debilidades e incongruencias.

Fuentes:

Rauch, S. L. et. Al. (1996) A symptom provocation study of posttraumatic stress disorder using positron emission tomography and script-driven imagery. Arch Gen Psychiatry; 53(5): 380-387.

Weinstein, N. D. (1987) Unrealistic optimism about susceptibility to health problems: Conclusions from a community-wide sample. Journal of Behavioral Medicine; 10: 481-500.

Weinstein, N. D. (1980) Unrealistic optimism about future life events. Journal of Personality and Social Psychology; 39: 806-820.

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

No te pierdas ni un artículo

Al inscribirte a Rincón de la Psicología aceptas nuestra Política de Privacidad. Pero no te preocupes, ¡odio el spam tanto como tú!

Sigue alimentando tus neuronas

Ilustración de una persona triste con nubes negras sobre su cabeza

Diagnósticos erróneos: Pensar que todo es psicológico puede matarnos – literalmente

Ilustración de cerebro con mitad del lóbulo tipo circuitos

La falta de colina en el cerebro dispara la ansiedad, ¿cómo solucionarlo?

Ilustración de mujer con las manos en la cabeza preocupada o ansiosa

¿Cómo relativizar los problemas con una simple pregunta?

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • Diagnósticos erróneos: Pensar que todo es psicológico puede matarnos – literalmente
  • La falta de colina en el cerebro dispara la ansiedad, ¿cómo solucionarlo?
  • ¿Cómo relativizar los problemas con una simple pregunta?
  • Formación para psicólogos: ¿por qué el título no marca el final del aprendizaje?
  • Quienes hablan de la vida de los demás es porque no tienen vida propia – o no les gusta

Footer

Contacto

jennifer@intextos.com

Las Palmas, España

Blog de Psicología

Artículos sobre la salud mental y el crecimiento personal, técnicas psicológicas, estudios sobre el cerebro, trastornos mentales y libros de Psicología para comprender cómo funciona la mente.

Sígueme la pista

  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Telegram
  • Twitter

© Copyright 2009-2025 Rincón de la Psicología · Todos los derechos reservados · Política de Cookies · Política de Privacidad · Publicidad · Proceso Editorial