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La necesidad de aprobación: De dónde nace y cómo eliminarla

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Actualizado: 28/11/2023 por Jennifer Delgado | Publicado: 07/06/2013

Necesidad de aprobación
 

En una ocasión Les Brown afirmó que «la opinión de los demás sobre ti, no tiene porque convertirse en tu realidad«. Sin embargo, se trata de una de esas frases grandilocuentes que son más fáciles de memorizar que de llevar a la práctica. De hecho, todos, en alguna que otra medida, sentimos la necesidad de aprobación.

En realidad, la necesidad de aprobación no es algo negativo pero lo importante es que no crezca de manera desproporcionada. El problema comienza cuando nos esforzamos en demasía con el único objetivo de lograr la aprobación de los demás. Un problema que a veces tenemos sin percatarnos de que existe, lo cual, obviamente, nos impide avanzar.

Las bases para comprender la necesidad de aprobación

Antes de analizar la necesidad patológica de aprobación es importante comprender de dónde proviene esta dependencia emocional. Debemos tener presentes que somos seres sociales, que nos construimos a nosotros mismos a partir de las relaciones con los demás y, por tanto, es lógico que las valoraciones de los demás incidan sobre la percepción que tenemos de nosotros mismos.

Por ejemplo, una madre que le dice constantemente a su hijo que no sirve para nada, que es un incapaz y que no logrará nada en la vida probablemente dará lugar a un adulto con una baja autoestima y una percepción distorsionada de sí mismo, un adulto que quizás necesitará la aprobación de los demás para validar su yo.

Nuestra autoimagen se forma a partir de las retroalimentaciones que recibimos de los demás, por eso es normal que en ciertas circunstancias necesitemos un poco de aprobación social, esta nos hace sentir más seguros, nos reafirma que estamos yendo en la dirección justa. Además, para ser del todo sinceros, a todos nos encanta que nos aplaudan y que nos prodiguen palabras de halago, nos hace sentir bien. Sin embargo, cuando supeditamos nuestras decisiones y comportamientos a la opinión de los demás, entonces tenemos un problema.

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Cuando la opinión de los demás es la ley

En el momento en que nos convertimos en una persona dependiente de la opinión de los demás es como si estuviésemos entregando las riendas de nuestra vida. Esto implica que cuando alguien nos aprueba nos sentimos eufóricos pero cuando nos desaprueba nuestra vida se viene abajo, caemos por el precipicio porque hemos puesto en las manos de los otros nuestra valía emocional.

Obviamente, la necesidad de aprobación es algo que se va construyendo día tras día, no es algo que se implanta de la noche a la mañana. Normalmente comienza como un simple plegarse a las normas, porque es más fácil estar de acuerdo con lo que dictan los demás que hacer valer nuestra opinión. Así vamos sacrificando nuestro verdadero yo, hasta que llega un momento en que las opiniones que los demás tienen sobre nosotros son más importantes de lo que nosotros mismos pensamos.

Existen algunas actitudes que se convierten en señales premonitorias:

– Mostrarse demasiado amables cuando estamos en desacuerdo con las opiniones de los demás. No estoy diciendo que cuando estemos en desacuerdo debemos adoptar comportamientos violentos y hacer que nuestra opinión prevalezca a toda costa pero es normal que pongamos un poco de pasión al defender nuestro punto de vista.

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– No decir no. Si no sabes decir no y supeditas tus propias necesidades a las de los demás todo el tiempo, es muy probable que en la base se encuentre la necesidad de aprobación.

– Cambiar de opinión para ser amable e intentar gustarle a los demás. Vale aclarar que cambiar de idea no solo es algo normal sino que también es signo de inteligencia y flexibilidad, pero solo cuando los argumentos del otro realmente nos han convencido.

– Sentirse triste o angustiado cuando los demás no aprueban tus ideas o comportamientos. Obviamente, cuando no encontramos apoyo no nos sentiremos felices pero si la tristeza que experimentamos es desproporcionada, probablemente en la base se encuentra la necesidad de aprobación.

¿Cómo deshacerse de la necesidad patológica de aprobación?

Básicamente, la necesidad de aprobación se combate cambiando las creencias que la sustentan:

1. Comprender que no podemos agradar a todos. Cada persona es única, tiene sus gustos y preferencias por lo que no siempre podremos encontrar suficientes puntos de convergencia, no siempre podemos caer bien y, sobre todo, no debemos ni siquiera tener esa expectativa.

2. Tú eres tan importante como los demás. Tu opinión vale porque, a fin de cuentas, ¿quién te conoce mejor que tú? Las personas pueden emitir críticas o darte consejos pero eres tú quien toma las decisiones.

3. El rechazo a una idea o un comportamiento no es un rechazo a tu persona.Normalmente quienes necesitan aprobación constante confunden sus comportamientos con su “yo”. Es decir, el hecho de que te hayas equivocado al hacer algo no significa que seas una persona torpe o poco inteligente, significa simplemente que has cometido un error.

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Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

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Comentarios

  1. Marc renobell bosch dice

    23/04/2014 a las 5:15 PM

    Muy bueno. Pero en cuanto a los niños, los hay que han recibido desaprovación toda la vida y, sin embargo, de mayores parecen ser que llevan la semilla de la autoestima. Los que más confian en sí mismos son los que más triunfan en la vida.
    Y al contrario, algunos niños que han sido aprovado toda su infancia después se desmoronan al primer fracaso. Es curioso.

    Responder
  2. Jennifer Delgado dice

    23/04/2014 a las 5:48 PM

    Marc,
    Cada persona es única. La mayoría de las experiencia no son traumáticas en sí sino que depende de cómo las procesemos.
    La explicación está en el concepto de vivencia. Es decir, en lo que represente cada situación para nosotros, la importancia que le demos en relación con lo que hemos vivido y lo que somos.

    Responder
  3. Ana dice

    10/05/2016 a las 6:29 PM

    Uno de mis problemas es que por desgracia observo muy a menudo que quien me juzga lo hace por entero, o sea, que mis errores no son percibidos de forma aparte a mi persona. Ese juicio hace que me sienta muy mal. No soy capaz de ignorar a esas personas, pero tampoco puedo dejar de lado mis ideas. Por eso se produce dentro de mí un conflicto muy intenso: me reafirmo en mis ideas, pero no dejo de sentirme mal.

    Responder
    • Unknown dice

      18/06/2016 a las 9:08 AM

      Hola. A mi me pasa exactamente lo mismo que a ti Ana. Ahora tengo un conflicto con un par de personas en el trabajo. No estoy pasando un buen momento de confianza en mi mismo y eso me hace cometer errores en el trabajo. No son errores muy grandes pero si muchos y seguidos. Esas personas me estan retirando su confianzay su comportamiento hacia mi por el momento es de ignorancia y rechazo. Se pasa mal 🙁 un saludo a todos los que estais por aqui. Imagino que por un motivo u otro el que escribe a qui es porque quiere mejorar como persona…

      Responder
  4. María dice

    28/12/2020 a las 3:27 AM

    Hombre de 50 años y muy buen nivel cultural y economico, por no enfrentsrse a sus primos deja de ir a ver y solucionar un altercado con una mujer que le gusta por posible contagio de Covid a la abuela, pero a otros sitios por trabajo, si va. Decide postponer el encuentro hasta final de Navidad, sin decirlo claramente

    Responder

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