• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Rincón de la Psicología

Blog de Psicología

  • Quién Escribe
  • Libros de Autoayuda
    • Libro de Ansiedad
    • Libro de Depresión
    • Libro de Manipulación
    • Libro Crecimiento Personal
  • Temas de Psicología
  • Publicidad
Inicio » Comunicación Interpersonal » La regla #1 para aconsejar a alguien sin enfadarte cuando no te haga caso

La regla #1 para aconsejar a alguien sin enfadarte cuando no te haga caso

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email
Aconsejar a alguien

A todos nos ha pasado. Alguien viene, te cuenta su drama, tú te lo tomas en serio, te remangas mentalmente, ofreces el mejor consejo que se te ocurre (¡de corazón!)… Y luego esa persona va y hace lo contrario. O directamente nada. Y tú te quedas con cara de: ¿en serio? ¿Para qué me preguntas entonces?

En ese punto comienza a cocerse un enfado silencioso. Ese pequeño fuego interno que empieza con un “qué pérdida de tiempo”, pasa por un “si no me va a hacer caso, que no me cuente nada”, y acaba en un “la próxima vez que no cuente conmigo”. ¿Te suena?

Un consejo no es un contrato

Ante todo, pongamos las cartas sobre la mesa: cuando alguien nos pide un consejo, no está firmando un contrato. Nos está consultando. Es un poco como cuando vas al médico y, tras oír su diagnóstico, decides seguir el tratamiento… o buscar una segunda opinión. En cualquier caso, la decisión final es tuya.

La confusión aparece cuando, sin darnos cuenta, añadimos una expectativa implícita: “si me pides consejo, me harás caso”. Pero esa expectativa no está incluida en el trato. Es una creación interna, una trampa sutil de nuestro ego. Si estamos convencidos de que somos capaces de dar buenos consejos y alguien no los sigue, asumimos que no valora nuestro criterio y sentimos que nos ignora o nos hace perder el tiempo.

De hecho, a veces confundimos el acto de aconsejar a alguien con tener razón. Cuando partimos de ese supuesto, que no nos hagan caso se percibe como un rechazo personal – no solo a la propuesta que hicimos sino a nuestra identidad, a lo que somos.

Sin embargo, las personas deciden no seguir un consejo por innumerables razones. Puede ser que no lo vieran tan claro. Que no fuera el momento. O que simplemente no querían hacerlo. Incluso las emociones que estaban experimentando en ese momento influyen en la probabilidad de seguir el consejo, según un estudio realizado en las universidades de Harvard y Pensilvania.

PARA TI:  Cinco tips para detectar las mentiras

Por tanto, la regla de oro para aconsejar a alguien y no enfadarse si no nos hace caso es recordar que: “un consejo no es un mandato, solo un punto de vista”. Aconsejar a alguien es como ofrecer un mapa: el otro debe querer llegar al destino y elegir el camino.

Dar consejos sin apego, un arte que se entrena

Dar un consejo con la mejor de las intenciones… y ver cómo lo ignoran olímpicamente es frustrante. Es como preparar un regalo con mimo y que lo dejen olvidado en un rincón. Sin embargo, la ciencia nos recuerda que solo entre el 30-40% de los consejos son aceptados y puestos en práctica, incluso los que provienen de expertos. Por tanto, necesitas cambiar el chip: un consejo no es una obligación sino una forma de acompañar. Así vivirás más tranquilo.

1. Suéltalo y déjalo ir

Cuando des un consejo, hazlo como quien lanza una botella al mar. Podría llegar a su destino. Pero también podría quedarse flotando en el agua durante muchísimo tiempo. Y no pasa nada. Si lo que dijiste era valioso, quizá la persona lo valore más adelante. Y si no… no te obsesiones. A fin de cuentas, no es tu batalla ni tu decisión.

2. Pregunta antes de lanzarte a opinar

Muchas veces damos consejos no solicitados. Y eso suele irritar a quien los recibe, además de aumentar exponencialmente las probabilidades de que caigan en saco roto. ¿La solución? Antes de lanzarte a aconsejar, pregunta: “¿Quieres que te diga lo que pienso o solo necesitas desahogarte?” Parece una tontería, pero cambia completamente la dinámica. Recuerda que muchas veces las personas solo necesitan validación emocional, no alguien que resuelva sus problemas.

3. Recuerda que tú también has ignorado consejos – probablemente muchos

Sé honesto: ¿cuántas veces te han dado un consejo que no seguiste? ¡Exacto! Y no porque despreciaras a la persona que lo dio. Simplemente, no te cuadraba. No estabas listo. O querías probar algo diferente por tu cuenta. Eso mismo le pasa al resto del mundo. Por tanto, no te enfades si alguien no sigue tus consejos.

PARA TI:  Pseudoconflictos: Las discusiones por malentendidos

4. No conviertas el consejo en un examen de lealtad

A veces nos ofende más que no sigan nuestro consejo que el problema en sí mismo. Como si aconsejar a alguien y que no haga lo que decimos fuera un acto de traición o una afrenta personal. Pero no lo es. Es una decisión. Y nuestra madurez emocional también se mide por la manera en que gestionamos ese desacuerdo sin romper la relación. La persona que te pide consejo valora tu opinión, experiencia o conocimiento, pero no siempre tiene que coincidir contigo.

5. Pon límites si el patrón se repite

Ahora bien… todo esto no significa que tengas que estar siempre disponible para quien solo te pide consejo para después ignorarlos. Si alguien viene una y otra vez con los mismos problemas, te pide consejo, pero nunca te hace caso y tú no tienes energía para más… tienes derecho a decir “no”.

No con rencor. No con sarcasmo. Simplemente con claridad: “mira, lamento lo que estás pasando, pero creo que cada vez que hablamos de esto no sirve de mucho. No quiero repetir la misma conversación. Si en algún momento realmente estás dispuesto a cambiar algo, aquí estoy.”

Y punto.

Referencias Biliográficas:

Gino, F. & Schweitzer, M. E. (2008) Blinded by anger or feeling the love: How emotions influence advice taking. Journal of Applied Psychology; 93(5): 1165–1173.

Bonaccio, S. & Dalal, R. S. (2006) Advice taking and decision-making: An integrative literature review. Organizational Behavior and Human Decision Processes; 101(2): 127-151.

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

No te pierdas ni un artículo

Al inscribirte a Rincón de la Psicología aceptas nuestra Política de Privacidad. Pero no te preocupes, ¡odio el spam tanto como tú!

Sigue alimentando tus neuronas

Cerebro dentro de un plato

¿Cómo la deficiencia de proteínas afecta tu salud mental?

Ilustración de equipo de trabajo discutiendo un proyecto en la oficina

La sombra de Jung en la oficina, cuando tus compañeros proyectan en ti lo que odian de sí mismos

Emoji con cara feliz y sonrisa al revés con margaritas en el fondo

Felicidad al revés: ¿cómo enfocarte en tus fracasos puede mejorar tu vida?

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • ¿Cómo la deficiencia de proteínas afecta tu salud mental?
  • La sombra de Jung en la oficina, cuando tus compañeros proyectan en ti lo que odian de sí mismos
  • Felicidad al revés: ¿cómo enfocarte en tus fracasos puede mejorar tu vida?
  • ¿Por qué necesitas hacer una lista de logros?
  • La verdad incómoda sobre la asertividad: el otro tiene derecho a negarse

Footer

Contacto

jennifer@intextos.com

Las Palmas, España

Blog de Psicología

Artículos sobre la salud mental y el crecimiento personal, técnicas psicológicas, estudios sobre el cerebro, trastornos mentales y libros de Psicología para comprender cómo funciona la mente.

Sígueme la pista

  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Telegram
  • Twitter

© Copyright 2009-2025 Rincón de la Psicología · Todos los derechos reservados · Política de Cookies · Política de Privacidad · Publicidad · Proceso Editorial