• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Rincón de la Psicología

Blog de Psicología

  • Quién Escribe
  • Libros de Autoayuda
    • Libro de Ansiedad
    • Libro de Depresión
    • Libro de Manipulación
    • Libro Crecimiento Personal
  • Temas de Psicología
  • Publicidad
Inicio » Crecimiento Personal » Doble rasero, cuando medimos con varas diferentes

Doble rasero, cuando medimos con varas diferentes

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Actualizado: 26/02/2024 por Jennifer Delgado | Publicado: 10/01/2022

Doble rasero

Nos gusta pensar que somos personas muy congruentes, lógicas y sensatas, pero muchas veces nuestras creencias e ideas preconcebidas dan forma a prejuicios que nos empujan a aplicar un doble rasero. A veces, sin darnos cuenta, juzgamos de manera diferente a las personas en base a nuestros estereotipos. Otras veces, son las personas quienes nos juzgan de manera injusta usando ese doble vara de medir.

¿Qué es el doble rasero? Ejemplos más habituales en la vida cotidiana

El doble rasero implica aplicar normas y principios diferentes para valorar situaciones que, al menos en un principio, son iguales o bastante similares. En práctica, consiste en aplicar un doble estándar a cosas que son iguales. Se produce cuando valoramos, tratamos y respondemos de manera diferente ante personas, grupos u organizaciones que son bastante similares.

Un ejemplo de doble rasero de larga data se lleva aplicando a hombres y mujeres respecto a la sexualidad. De hecho, un estudio realizado en la Universidad de Columbia Británica comprobó que existe un doble rasero entre hombres y mujeres respecto a las citas, la virginidad, el matrimonio y, en sentido general, todas las cuestiones relacionadas con el sexo.

Ni siquiera el Derecho escapa al doble rasero. En la jurisprudencia moderna, por ejemplo, existe una norma que dicta que todas las personas son iguales ante la ley. Sin embargo, cuando algunos grupos reciben más protección o representación legal que otros, se produce una situación de injusticia. También se produce cuando se rechaza a personas por su origen étnico o creencias religiosas cuando esas características no son un factor determinante para la función que deben desempeñar.

Otro ejemplo de doble rasero bastante común es cuando los padres castigan de manera diferente los comportamientos de sus hijos. No obstante, quizá el ejemplo de doble rasero más paradigmático se produce cuando estamos involucrados de alguna manera en la situación: se refiere a nuestra tendencia a tratarnos con mayor benevolencia que a los demás, recurriendo a los factores contextuales para explicar nuestros desaciertos, errores y defectos.

PARA TI:  Soñar es creer: los sueños afectan nuestros juicios y comportamientos

¿Cómo se origina el doble rasero?

En la formación del doble rasero influyen diferentes factores, desde los sesgos cognitivos hasta los prejuicios, el deseo de tener razón o la tendencia a vernos bajo una luz más favorecedora. En cualquier caso, generalmente el doble rasero implica la creencia de que un grupo de personas es inferior, por algún motivo, ya sea porque nos han educado así o porque hemos realizado generalizaciones erróneas a lo largo de nuestra vida.

Se ha apreciado que es más fácil que apliquemos un doble rasero a características como el estatus social, el género, la etnia y la clase socioeconómica. Lo curioso es que ese doble rasero no facilita la empatía, sino que nos conduce a aplicar estándares más estrictos a las personas que percibimos como de estatus inferior. O sea, en vez de mostrarnos más amables o compasivos tenemos la tendencia a convertirnos en jueces más rígidos.

En este sentido, un estudio particularmente interesante desarrollado en las universidades de Columbia y Yale reveló que en los mercados financieros a los hombres se les solía dar más el beneficio de la duda que a las mujeres, que solían verse más penalizadas por el juicio de los demás sobre su desempeño.

¿Cómo diferenciar la personalización de la doble vara de medir?

En las relaciones humanas se produce una contradicción: todos merecemos ser tratados de la misma forma ya que somos iguales pero, al mismo tiempo, cada uno de nosotros es único, de manera que también debemos tener en cuenta la diferenciación.

Por tanto, para identificar el doble rasero, primero debemos preguntarnos si, efectivamente, tratamos a dos personas o dos grupos de manera diferente. En caso afirmativo, debemos buscar la causa, una razón válida que explique esa diferencia en el trato.

PARA TI:  El divagar de la mente: ¿Es la causa de la infelicidad?

Debemos recordar que el doble rasero se produce cuando existe un trato desigual que no está debidamente justificado. Generalmente es un fenómeno que ocurre de manera automática, sin reflexionar, porque se basa en prejuicios y estereotipos. En cambio, el acto de tener en cuenta las diferencias individuales suele ser un proceso consciente.

¿Cómo desactivar el doble rasero?

El doble rasero suele ser un comportamiento aprendido que se basa en creencias y estereotipos heredados, muchas veces en los primeros años de vida. Si los adultos que nos rodeaban aplicaban una dobla vara de medir, es probable que ese condicionamiento comportamental nos acompañe sin que seamos conscientes de su influjo.

La falta de conciencia es el terreno donde florece el doble rasero. Por tanto, solo tenemos que aumentar nuestro nivel de conciencia. Debemos preguntarnos los motivos de nuestros juicios y comportamientos. Y responder de manera honesta. Así podremos identificar y desactivar esa duplicidad que introduce desequilibrios y malestar en nuestras relaciones.

Por otra parte, si creemos que somos víctimas de un doble rasero, la solución es la misma: aumentar la conciencia. Debemos preguntar a esa persona por qué nos trata y valora de una manera diferente. Y hacerle notar, sin recurrir a reproches, que consideramos que su comportamiento es injusto. Es probable que esa persona tome conciencia de su sesgo y corrija su manera de dirigirse a nosotros.

Fuentes:

Botelho, T. L. & Abraham, M. (2017) Pursuing Quality: How Search Costs and Uncertainty Magnify Gender-based Double Standards in a Multistage Evaluation Process. Administrative Science Quarterly; 62(4): 698-730.

Foschi, M. (2000) Double Standards for Competence: Theory and Research. Annual Review of Sociology; 26:21-42.

Foschi, M. (1996) Double Standards in the Evaluation of Men and Women. Social Psychology Quarterly; 59(3): 237-254.

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

No te pierdas ni un artículo

Al inscribirte a Rincón de la Psicología aceptas nuestra Política de Privacidad. Pero no te preocupes, ¡odio el spam tanto como tú!

Sigue alimentando tus neuronas

Psicóloga sentada con paciente en consulta

El Psicólogo General Sanitario en la Atención Primaria: hacia un nuevo modelo de salud mental

Hipervigilancia emocional, el coste de vivir en alerta constante

Ilustración de hombre protegiéndose de manos que lo señalan y culpan

¿Qué hacer cuando las personas no respetan tus límites? Lo que nadie te cuenta

Interacciones con los lectores

Comentarios

  1. dia dice

    20/02/2024 a las 3:53 PM

    ..muy interesante este articulo… graciasss

    Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • El Psicólogo General Sanitario en la Atención Primaria: hacia un nuevo modelo de salud mental
  • Hipervigilancia emocional, el coste de vivir en alerta constante
  • ¿Qué hacer cuando las personas no respetan tus límites? Lo que nadie te cuenta
  • No digas cosas que no puedas repetir estando en calma
  • Preocuparte por el dinero agota tu cerebro, literalmente

Footer

Contacto

jennifer@intextos.com

Las Palmas, España

Blog de Psicología

Artículos sobre la salud mental y el crecimiento personal, técnicas psicológicas, estudios sobre el cerebro, trastornos mentales y libros de Psicología para comprender cómo funciona la mente.

Sígueme la pista

  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Telegram
  • Twitter

© Copyright 2009-2025 Rincón de la Psicología · Todos los derechos reservados · Política de Cookies · Política de Privacidad · Publicidad · Proceso Editorial