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Inicio » Curiosidades » Lista de 290 emociones y sentimientos: Cómo diferenciarlos

Lista de 290 emociones y sentimientos: Cómo diferenciarlos

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Actualizado: 11/05/2024 por Jennifer Delgado | Publicado: 25/02/2024

Emociones y sentimientos

Todos experimentamos diferentes emociones y sentimientos. La esfera afectiva humana es extremadamente variada. Sin embargo, no siempre somos capaces de poner nombre a lo que sentimos. De hecho, existen personas que tienen un autoconocimiento emocional muy limitado porque, aunque experimentan una amplia gama de emociones, no son capaces de reconocerlas con precisión.

Obviamente, no saber qué emociones o sentimientos estamos experimentando es un impedimento para gestionarlos adecuadamente. Si solo conoces una o dos notas musicales, serán las únicas que escucharás pues no prestarás atención al resto. Si las conoces todas, tu universo musical se expandirá. Lo mismo ocurre en el plano de los sentimientos y emociones: conocerlas todas te permitirá afinar tu conciencia emocional.

Un estudio realizado en la Universidad de George Mason, por ejemplo, reveló que las personas capaces de detectar y comprender sus emociones son menos propensas a refugiarse en las drogas, el alcohol o la comida como vías de escape.

Otra investigación desarrollada en la Universidad de Kansas fue un paso más allá al profundizar en el impacto de la autorregulación emocional a nivel físico. Estos investigadores constataron que las personas con cáncer que eran capaces de detectar, etiquetar y entender sus emociones tenían niveles más bajos de inflamación, un proceso que se encuentra en la base de esta enfermedad y que se considera un mal pronóstico.

Ni los sentimientos son tan emocionales ni el pensamiento es tan racional

Solemos pensar que las emociones y el pensamiento son procesos antagónicos mutuamente excluyentes o que incluso se obstaculizan. Sin embargo, lo cierto es que en cada emoción hay una pizca de razón y en cada pensamiento hay una dosis de sentimiento.

Aunque actúes guiado por las emociones que estás experimentando en el momento, en realidad también estás reaccionando a un proceso mental complejo que ha ocurrido en un segundo plano: tu interpretación cognitiva del evento.

Lo cierto es que no reaccionamos ante la realidad, sino ante el significado que le conferimos, por lo que también influyen desde nuestras expectativas y necesidades hasta nuestros pensamientos. Por tanto, las emociones no son meras reacciones a una situación, sino también a la valoración de lo que nos está sucediendo.

Por ejemplo, si una persona te tira un vaso de agua encima, la reacción emocional más congruente es la sorpresa ya que se trata de algo inesperado. Sin embargo, cuando comienzas a pensar en las intenciones de esa persona y tu mente racional se pone en marcha, es probable que te enfades si crees que lo hizo a propósito. Por tanto, la ira no es una reacción emocional a lo sucedido sino a la interpretación de lo que ha ocurrido.

¿Cuál es la diferencia entre emociones y sentimientos?

Conocer la diferencia entre emociones y sentimientos no es un mero ejercicio epistemológico o lingüístico, nos ayudará a comprender mejor nuestras reacciones y comportamientos, permitiéndonos regular nuestras respuestas afectivas para lograr un mayor bienestar.

¿Qué son las emociones?


Son reacciones de valencia afectiva ante ciertos estímulos, que pueden ser externos (algo que vemos o vivimos) o internos (un pensamiento o un recuerdo). Desatan un conjunto de respuestas hormonales y neuroquímicas que producen un estado de activación y nos impulsan a la acción inmediata. Suelen ser experiencias bastante fugaces que generan un alto grado de placer o displacer.

Cuando nos dan una noticia terrible, como puede ser la muerte de una mascota o un ser querido, se activa una emoción. En ese tipo de situaciones nuestra reacción es casi automática y difícil de controlar, de manera que nos sentiremos muy tristes e incluso es probable que lloremos.

¿Qué son los sentimientos?


Los sentimientos generan las mismas respuestas fisiológicas y psicológicas que las emociones, pero incorporan una evaluación consciente. Es decir, implican la toma de conciencia y valoración de la emoción que puede encontrarse en su base y la experiencia afectiva que estamos viviendo. Además, suelen ser más estables a lo largo del tiempo.

Con el paso de los días, las emociones se van desvaneciendo para dejar paso a los sentimientos ya que se produce una interpretación cognitiva de ese estado. En el caso de una mala noticia, por ejemplo, los sentimientos que deja a su paso la tristeza suelen ser: pena, melancolía, vacío, desasosiego, desaliento o incluso ira.

Por tanto, las principales diferencias entre emociones y sentimientos son:

  1. Duración. Las emociones son estados transitorios que vienen y van con relativa rapidez. Los sentimientos, en cambio, son estados afectivos más estables a lo largo del tiempo. La alegría, por ejemplo, es una emoción, mientras que el amor es un sentimiento.
  2. Orden de aparición. Los sentimientos son el resultado de las emociones, de manera que estas suelen antecederlos. La alegría, por ejemplo, puede transformarse en felicidad y la atracción en amor.
  3. Intensidad. Las emociones suelen ser más intensas que los sentimientos ya que su principal objetivo es predisponernos a la acción. Los complejos procesos de valoración que suelen intervenir en los sentimientos le restan un poco de intensidad.
  4. Nivel de procesamiento. Las emociones se dan de forma inconsciente, generando una respuesta casi inmediata, mientras que los sentimientos, al demandar más tiempo para su formación, se procesan de manera consciente.
  5. Grado de regulación. Las emociones son estados afectivos difíciles de controlar ya que generan reacciones psicofisiológicas automáticas. No podemos contener completamente emociones como el miedo o la alegría, por ejemplo, ya que apenas las experimentemos estas se manifestarán a través de microexpresiones. Los sentimientos, al contrario, se pueden gestionar mejor a lo largo del tiempo, buscando estrategias para expresarlos de manera más asertiva.
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No obstante, emociones y sentimientos suelen ser difíciles de separar en la práctica ya que allí donde hay un sentimiento suele haber diferentes emociones y viceversa.

Comprender las diferencias entre emociones y sentimientos nos ayuda, sin embargo, a no sentirnos culpables por nuestras primeras reacciones emocionales. También nos enseña a no aferrarnos a ellas, de manera que aquellas desagradables puedan desaparecer de forma tan natural como han aparecido.

Diferencias entre emociones y sentimientos

¿Cuántas emociones existen?

En Psicología existe cierto consenso general en hablar de 6 tipos de emociones básicas: el miedo, la ira, el asco, la tristeza, la sorpresa y la alegría. Sin embargo, las investigaciones más recientes han mostrado que el rostro humano es capaz de crear más de 7.000 expresiones diferentes que reflejan una gran variedad emocional.

Lista de emociones y sentimientos básicos y complejos

Las emociones básicas son simplemente la base sobre la cual construimos sentimientos y emociones más complejos y sutiles que matizan nuestras experiencias.

Emociones y sentimientos positivos


Alegría

Amor

Afecto

Compasión

Generosidad

Gozo

Júbilo

Esperanza

Admiración

Libertad

Logro

Justicia

Agradecimiento

Aceptación

Acompañamiento

Bondad

Apreciación

Benevolencia

Orgullo

Amabilidad

Alivio

Empatía

Integridad

Humildad

Apego

Aprobación

Concentración

Suficiencia

Armonía

Honestidad

Templanza

Tolerancia

Motivación

Felicidad

Firmeza

Fortaleza

Autonomía

Honorabilidad

Solidaridad

Optimismo

Satisfacción

Seguridad

Comprensión

Simpatía

Cariño

Pasión

Estima

Entusiasmo

Respeto

Paz

Placer

Compromiso

Fervor

Encanto

Competencia

Plenitud

Omnipotencia

Euforia

Éxtasis

Ilusión

Apoyo

Contento

Interés

Confianza

Alborozo

Arrobamiento

Cuidado

Dignidad

Enérgico

Vitalidad

Complacencia

Placidez

Deleite

Comodidad

Vehemencia

Expectación

Emociones y sentimientos negativos


Tristeza

Abandono

Aburrimiento

Abuso

Necesidad

Ausencia

Desmotivación

Susto

Amargura

Angustia

Agresión

Aprensión

Agobio

Vacilación

Ansiedad

Asco

Venganza

Hosquedad

Fastidio

Vergüenza

Vacío

Hastío

Hostilidad

Humillación

Menosprecio

Mezquindad

Temor

Terquedad

Terror

Traición

Molestia

Abrumado

Lástima

Manipulación

Miedo

Fobia

Pánico

Fracaso

Fragilidad

Frustración

Furia

Soledad

Imperturbabilidad

Parálisis

Rencor

Rabia

Recelo

Pudor

Desprotección

Miseria

Pavor

Preocupación

Prepotencia

Pesimismo

Incongruencia

Pena

Pereza

Pesadumbre

Mortificación

Odio

Enfado

Engaño

Estrés

Perdido

Enjuiciamiento

Enojo

Envidia

Ofendido

Espanto

Entristecimiento

Estupor

Conmoción

Impaciencia

Desconfianza

Impotencia

Desconcierto

Incapacidad

Incompatibilidad

Incomprensión

Incomodidad

Desventura

Indignación

Inestabilidad

Infelicidad

Inferioridad

Injusticia

Destrucción

Desamor

Insatisfacción

Inseguridad

Insuficiencia

Intolerancia

Ira

Irritación

Celos

Culpabilidad

Censura

Cólera

Contrariedad

Dependencia

Depresión

Derrotismo

Desaliento

Desamparo

Desánimo

Desasosiego

Desconsideración

Abatimiento

Desconsuelo

Desdicha

Resquemor

Desencanto

Desesperación

Desgano

Desilusión

Desolación

Petrificación

Desorientación

Desprecio

Hambruna

Desprestigio

Desvalimiento

Devaluación

Dolor

Disgusto

Lástima

Desidia

Disforia

Exasperación

Remordimiento

Agravio

Obnubilación

Aflicción

Decepción

Victimismo

Emociones y sentimientos ambivalentes


Nostalgia

Añoranza

Melancolía

Lujuria

Unidad

Atracción

Alarma

Asombro

Valentía

Alteración

Soberbia

Vulnerabilidad

Valoración

Tentación

Paciencia

Sorpresa

Ambivalencia

Ternura

Deseo

Timidez

Tranquilidad

Arrepentimiento

Paranoia

Turbación

Frenesí

Confusión

Serenidad

Sometimiento

Sumisión

Sosiego

Rebeldía

Rechazo

Pertenencia

Compromiso

Dicha

Repugnancia

Resentimiento

Reserva

Persecución

Obligación

Ostentación

Excitación

Dominación

Extrañeza

Estupefacción

Inconformidad

Incredulidad

Resignación

Indiferencia

Indefensión

Intrepidez

Intriga

Invasión

Impulsividad

Calma

Consuelo

Inquietud

Correspondencia

Curiosidad

Cercanía

Congoja

Titubeante

Desdén

Regocijo

Exaltación

Condescendencia

Ecuanimidad

Apatía

Adoración

Inspiración

Seriedad

Trance

Obstinación

Arrojo

Perplejidad

Osadía

Impresión

Urgencia

Suspicacia

Cabe aclarar que en esta lista de emociones y sentimientos se hace referencia a emociones positivas, negativas y ambivalentes, pero en realidad todas las emociones y sentimientos pueden llegar a ser negativos o positivos según la manera en que los experimentemos y expresemos. Además, ni siquiera son todas las emociones que existen ya que también hay otros estados emocionales que hemos experimentado pero que en nuestro idioma no tienen una traducción literal, como la promoia y el awumbuk.

Las 3 funciones de las emociones y los sentimientos

A pesar de que la cultura occidental lleva siglos priorizando la razón y relegando a un segundo plano las emociones e incluso convirtiéndolas en nuestras enemigas, lo cierto es que son muy útiles. Incluso las emociones que nos resultan más desagradables tienen una función importante con vistas a la adaptación social y el ajuste personal.

1. Función adaptativa

Las emociones primarias son particularmente importantes gracias a su cualidad hedónica. El miedo, por ejemplo, favorece la huida o la inmovilidad defensiva ante un peligro mientras que el asco nos impide comer algo que podría hacernos daño. Incluso la expresión de miedo podría bastar para apaciguar una reacción intensa de un agresor.

La sorpresa, en cambio, nos anima a prestar más atención a lo que está ocurriendo en nuestro entorno. Por tanto, las emociones y los sentimientos son una especie de brújula interior que nos permite orientarnos rápidamente en nuestro entorno generando la respuesta más adecuada.

2. Función social

Los sentimientos y las emociones son poderosos coadyuvantes sociales. Su expresión nos permite predecir cómo podrían comportarse las demás personas para ajustar nuestro comportamiento al suyo, lo cual nos ayuda a adaptarnos mejor a los entornos sociales.

Las emociones nos permiten realizar un intercambio informativo con nuestros interlocutores a través de pequeños gestos faciales, el tono de voz o los movimientos del cuerpo. De hecho, todos somos capaces de captar las microexpresiones emocionales y procesarlas a nivel inconsciente para comprender los estados emocionales de los demás y adivinar sus intenciones.

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Esa capacidad es lo que nos permite comprender que una persona está molesta y que quizá no es el mejor momento para realizar una crítica o la que nos anima a acercarnos a alguien triste para consolarle.

Por tanto, las reacciones emocionales no solo revelan nuestro estado afectivo, sino que también son pistas que regulan la manera en que los demás reaccionan ante nosotros. Incluso reprimir determinadas emociones puede tener una función social para evitar conflictos o problemas en las relaciones interpersonales.

3. Función motivacional

Otra de las funciones de las emociones y los sentimientos más importantes se refiere a su poder para dinamizar nuestro comportamiento. Las emociones tienen una profunda relación con la motivación. De hecho, las emociones pueden empujarnos a la acción.

Tal es el caso, por ejemplo, de la ira, una emoción que generalmente desencadena comportamientos agresivos o de defensa. Las emociones pueden generar una conducta motivada, dirigirla hacia determinado objetivo y hacer que la ejecutemos con intensidad. La pasión es otro sentimiento que puede mantenernos enfocados en una persona o proyecto durante mucho tiempo.

Vale aclarar que esta función motivacional no depende únicamente del tipo de emoción sino también de la dimensión de agrado o desagrado que esta genera y de la intensidad de la reacción emotiva. Si solo estamos enfadados, por ejemplo, podríamos controlarnos, pero si nos sentimos iracundos será más difícil no dar rienda suelta a esa ira.

Gráfico Intensidad y valencia emocional

La expresión corporal de las emociones y los sentimientos

Las emociones y los sentimientos no son meros estados mentales, sino que influyen en nuestro comportamiento y estados fisiológicos. De hecho, a menudo experimentamos las emociones directamente en el cuerpo. Es el cuerpo quien nos da la señal de alarma de que algo ha cambiado y debemos prestarle atención.

Cuando encontramos a la persona que amamos, por ejemplo, nuestro corazón se acelera o sentimos “mariposillas en el estómago”, pero cuando un perro amenaza con atacarnos nuestros músculos se tensan y la vista se aguza. En cambio, la perspectiva de una entrevista de trabajo o de hablar en público puede hacernos sudar o incluso temblar.

Las expresiones de sentimientos y emociones en el cuerpo nos permiten transmitir de manera más eficaz nuestro estado de ánimo, sin necesidad de palabras. Si una persona camina cabizbaja y tiene las comisuras de los labios caídas, entenderemos que se siente triste. En cambio, si notamos que se sonroja y suda, nos daremos cuenta de que se siente nerviosa. Por tanto, la expresión corporal de las emociones y sentimientos tiene una potente función comunicativa.

No obstante, las emociones y los sentimientos también son esenciales por otro motivo: nos preparan para enfrentar los desafíos del entorno. Nos permiten ajustar la activación del sistema nervioso cardiovascular, musculoesquelético, neuroendocrino y autónomo a las exigencias del medio. Así nos aseguramos de estar en condiciones de responder de la manera más rápida y adaptativa posible.

Las emociones tienen el poder de activar simultáneamente algunos sistemas del organismo y desactivar otros para evitar que compitan entre sí por los recursos, lo cual da lugar a respuestas más eficaces. Por ejemplo, cuando tenemos miedo, el cerebro emite la orden de bloquear temporalmente los procesos digestivos innecesarios. Por eso solemos tener la boca seca, ya que se reduce la producción de saliva. En cambio, la sangre fluye con mayor rapidez hacia los miembros inferiores para poder ponernos a salvo mientras los pulmones se expanden para permitirnos respirar a máxima capacidad en caso de que tengamos que huir.

Al mismo tiempo, determinadas emociones, en especial aquellas vinculadas al peligro, provocan un cambio en el funcionamiento cerebral. La ansiedad, el miedo o la angustia pueden “desconectar” las zonas corticales frontales del cerebro que nos ayudan a pensar y tomar decisiones racionales para priorizar el sistema de procesamiento más primitivo que produce respuestas más rápidas.

Ese “secuestro emocional” nos permite reaccionar en un abrir y cerrar de ojos, sin pensar demasiado, dejándonos llevar por lo que denominamos “instinto”. Por supuesto, no es un sistema muy preciso, pero es eficaz en situaciones de riesgo, por lo que puede salvarnos la vida.

Siguiendo esta línea, neurocientíficos de la Aalto University incluso han llegado a elaborar un mapa corporal basándose en las sensaciones subjetivas que solemos experimentar vinculadas a algunos de los sentimientos y emociones básicos.

Mapa corporal de las emociones

Eso también significa que, determinados estados afectivos mantenidos a lo largo del tiempo pueden terminar provocando cambios fisiológicos que desaten o agraven procesos patológicos. Las enfermedades psicosomáticas, por ejemplo, suelen estar vinculadas con largos periodos de estrés, tensión emocional, angustia, resentimiento, frustración o incluso culpa.

Fuentes:

Nummenmaa, L. et. Al. (2013) Bodily maps of emotions. PNAS; 111(2): 646-651.

Kashdan, T. B. et. Al. (2010) Emotion Differentiation as Resilience Against Excessive Alcohol Use An Ecological Momentary Assessment in Underage Social Drinkers. Psychological Science; 21(9): 1341-1347.

Stanton, Annette L. et. Al. (2000) Emotionally expressive coping predicts psychological and physical adjustment to breast cancer. Journal of Consulting and Clinical Psychology; 68(5): 875-882.

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Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

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Comentarios

  1. Roberto Vitela dice

    31/05/2019 a las 1:41 AM

    Si las emociones son reacciones inmediatas a un estímulo y los sentimientos son como el resultado consciente de esa emoción, deberíamos hablar entonces de inteligencia sentimental en ves de inteligencia emocional???

    Responder
    • Jennifer Delgado dice

      31/05/2019 a las 7:26 AM

      Hola Roberto,
      También me lo he planteado. De hecho, para mí tendría mucho más sentido.
      No obstante, desde el punto de vista del marketing no «suena» tan bien. No podemos pasar por alto que el término Inteligencia Emocional fue difundido a través del libro homónimo de Daniel Goleman.

      Responder
  2. Eduardo dice

    12/01/2020 a las 1:23 AM

    Buenas noches, mucho gusto. Estuve leyendo el artículo Lista de emociones y sentimientos y conforme a lo que entendí (por favor corregir si me equivoco) en el listado se encuentran las emociones y sentimientos.
    Deduje que los sentimientos que colocados debajo de las emociones tenían como raíz la misma. De estar en lo correcto mi consulta es la siguiente:
    ¿Los primeros sentimientos ambivalentes abajo detallados derivan de que emoción?
    1. Nostalgia
    2. Añoranza
    3. Lujuria
    4. Unidad
    5. Atracción
    6. Alarma
    7. Asombro
    8. Valentía
    9. Alteración
    10. Soberbia
    11. Vulnerabilidad
    12. Valoración
    13. Tentación
    14. Paciencia

    Responder
    • Jennifer Delgado dice

      14/06/2020 a las 7:24 AM

      Hola Eduardo,
      No, las emociones y sentimientos no están referidos según ninguna raíz.

      Responder
  3. Alfredo dice

    03/04/2020 a las 2:12 AM

    Muy buena la página, muy didáctica!
    Gracias

    Responder
  4. Luis dice

    24/07/2020 a las 6:40 PM

    Muy inyeresante tu obra.

    Consulta: Porque la «18. valentia» la has puesto como una emoción negativa?. Podria ser positiva o ambivalente en todo caso…..

    Saludos

    Responder
  5. Elda Acela Medina dice

    03/08/2020 a las 5:06 AM

    Muy buen artículo, sin tanto bla.bla … me aclaro mis dudas
    gracias

    Responder
  6. Juan Valido López dice

    06/08/2020 a las 4:01 PM

    Muy buen trabajo,,, estoy trabajando una tesis sobre la implicación de las emociones en el rendimiento académico de jóvenes bachilleres…

    Responder
  7. anonimo dice

    11/08/2020 a las 6:18 PM

    Muy bien explicado me ayudo con mi tarea

    Responder
  8. S. Flores dice

    20/10/2020 a las 3:00 AM

    Muchas gracias por compartir tanto conocimiento. Excelentes artículos !!

    Responder
  9. ROCIO dice

    14/11/2020 a las 3:32 AM

    MUY BUENA INFORMACION, GRACIAS.

    Responder
  10. Patricia Beltrán dice

    06/01/2021 a las 6:43 PM

    Gracias por compartir

    Responder
  11. Israel Gonzalez dice

    21/03/2021 a las 3:02 AM

    Hola, me gusto mucho tu publicacion, al fin entendi la diferencia entre emocion y sentimiento. Solo una pequeña cosa, estoy seguro q el amor no se debe considerar un sentimiento, xq hoy en dia los jovenes se casan xq creen q aman a alguien valiendose en exactamente una emocion, q es algo esporadico. Pero el amor es verdaderamente un valor, un compromiso como el respeto, la responsabilidad. Si crees q me equivoco, me corriges.

    Responder
  12. Laura Baumgarten dice

    15/08/2023 a las 5:19 PM

    Hola, la descripción de las emociones y sentimientos me parece muy interesante y vale la pena dedicar tiempo para leerlo con calma. Gracias por compartir tus conocimientos.

    Responder
  13. Isabel dice

    13/06/2024 a las 12:45 AM

    Muy bueno

    Responder
  14. José Eloy García García dice

    28/01/2025 a las 12:07 PM

    Hola Jennifer, estoy estudiando estos temas y me gustaría saber quienes son los autores y títulos de estos estudios a los que se alude en esta página:
    1 – «Un estudio realizado en la Universidad de George Mason, por ejemplo, reveló que las personas capaces de detectar y comprender sus emociones son menos propensas a refugiarse en las drogas…»

    2 – «Otra investigación desarrollada en la Universidad de Kansas fue un paso más allá al profundizar en el impacto de la autorregulación emocional a nivel físico…»

    Agradezco mucho tu atención y te doy las gracias por responderme.

    Responder
    • Jennifer Delgado dice

      29/01/2025 a las 11:30 AM

      Hola José Eloy,
      Puedes encontrarlas en el artículo, en las fuentes referenciadas al final.
      También puede ser que algunas investigaciones se encuentren referenciadas dentro de esos propios artículos de investigación.
      Un saludo

      Responder

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