• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Rincón de la Psicología

Blog de Psicología

  • Quién Escribe
  • Libros de Autoayuda
    • Libro de Ansiedad
    • Libro de Depresión
    • Libro de Manipulación
    • Libro Crecimiento Personal
  • Temas de Psicología
  • Publicidad
Inicio » Trastornos psicológicos » Los 3 problemas asociados al TDAH de los que nadie suele hablar

Los 3 problemas asociados al TDAH de los que nadie suele hablar

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Actualizado: 27/01/2026 por Jennifer Delgado | Publicado: 09/07/2009

Problemas asociados al Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

Leonardo da Vinci fue un genio indiscutible, pero también un maestro de los proyectos inacabados. Sus cuadernos están llenos de ideas brillantes que nunca llegó a concluir. Historiadores y psicólogos del King’s College de Londres han sugerido que pudo presentar rasgos compatibles con el TDAH, junto con episodios de melancolía.

Su caso podría ser un ejemplo paradigmático de una realidad poco conocida: el TDAH rara vez viene solo. A menudo se acompaña de otros problemas emocionales, conductuales o de aprendizaje que amplifican sus efectos y complican la vida cotidiana de quienes lo padecen, aunque eso no significa necesariamente una limitación.

¿Cuáles son los principales problemas asociados al TDAH?

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un problema del neurodesarrollo que se caracteriza por un patrón de desatención, hiperactividad e impulsividad persistente, que afecta la vida cotidiana en múltiples áreas. Comienza en la infancia y, en muchos casos, continúa en la adultez.

1. Trastorno Oposicionista Desafiante

El trastorno oposicionista desafiante es un patrón de conducta desobediente, hostil y desafiante hacia figuras de autoridad, un problema que va más allá de los límites de la conducta normal de la infancia. Afecta aproximadamente al 60% de los niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, especialmente a los varones.

Estos niños suelen ser tercos y no se pliegan a las normas, suelen perder los estribos con facilidad, discuten con los adultos y se niegan a obedecer las reglas. De hecho, incluso pueden llegar a molestar deliberadamente a la gente, culpan a otros de sus errores y se muestran resentidos, rencorosos y hasta vengativos.

No obstante, en el contexto del TDAH el patrón oposicionista no suele ser un problema aislado de conducta, sino la consecuencia de una combinación de impulsividad, baja tolerancia a la frustración y dificultades para regular las emociones. Cuando el entorno responde únicamente con castigos o confrontación, el conflicto se intensifica y se consolida un círculo vicioso de desafío, enfado y rechazo mutuo.

De hecho, si el trastorno de oposición desafiante no se aborda de manera temprana, puede aumentar el riesgo de que evolucione hacia problemas de conducta más graves en la adolescencia, así como deteriorar seriamente las relaciones familiares, escolares y sociales. La intervención más eficaz suele combinar el entrenamiento a los padres con estrategias educativas coherentes y trabajo terapéutico en regulación emocional, ya que no se trata solo de lograr que el niño obedezca, sino de enseñarle habilidades para gestionar la frustración, comprender límites y relacionarse de forma más adecuada con las figuras de autoridad.

PARA TI:  Esquizofrenia, las pistas para detectarla en la infancia

2. Problemas de aprendizaje

Alrededor del 45% de los niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad también tienen problemas de aprendizaje, siendo una de las comorbilidades más altas. En realidad, se trata de una dificultad inesperada dado que la inteligencia general del niño con TDAH no suele ser baja.

Aún así, pueden tener dificultades para entender ciertos sonidos o palabras y para expresarse. En el colegio, pueden comportarse como niños de edad inferior o con problemas en la lectura, la ortografía y la aritmética. De hecho, la dislexia es otro problema asociado al TDAH bastante común.

El niño puede comprender el contenido, pero le cuesta retener instrucciones, seguir el ritmo de la clase o integrar la información paso a paso. Esto provoca errores aparentemente “inexplicables”, olvidos frecuentes y una sensación constante de ir por detrás, que a menudo se interpreta erróneamente como falta de esfuerzo o desinterés.

Con el tiempo, si estas dificultades no se identifican ni se abordan de forma específica, pueden generar un impacto emocional significativo. La repetición de fracasos académicos suele erosionar la autoestima, aumentar la frustración y favorecer la aparición de ansiedad ante las tareas escolares. Por ello, la intervención temprana que combine apoyo psicopedagógico, adaptaciones en el aula y estrategias individualizadas no solo mejora el rendimiento académico, sino que actúa como un factor protector clave para el bienestar emocional del niño.

3. Ansiedad

La relación entre el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad y la ansiedad es especialmente estrecha y, a menudo, bidireccional. Un estudio realizado en la Universidad de Roma señaló que el 25% de las personas con TDAH también desarrollan algún trastorno de ansiedad a lo largo de su vida. En muchos casos, la ansiedad no aparece como un problema independiente, sino como una respuesta progresiva a las dificultades persistentes de atención, organización e impulsividad que el TDAH impone en el día a día.

PARA TI:  La persona con trastorno bipolar

De hecho, la ansiedad suele desarrollarse tras años de experiencias repetidas de fracaso académico, conflictos interpersonales o críticas constantes. El niño o el adulto con TDAH aprende a anticipar el error, el rechazo o la desaprobación, lo que genera una preocupación excesiva antes de embarcarse en tareas que requieren atención sostenida. Esa ansiedad anticipatoria puede confundirse con falta de motivación o evitación, cuando en realidad actúa como un mecanismo de defensa frente a la frustración acumulada.

Desde el punto de vista neuropsicológico, ambos trastornos comparten alteraciones en los circuitos cerebrales implicados en la autorregulación emocional y el control ejecutivo, especialmente en la corteza prefrontal. Mientras que el TDAH dificulta filtrar estímulos y priorizar información, la ansiedad introduce un estado de hiperalerta constante. El resultado es una mente saturada, con dificultades para concentrarse, tomar decisiones y desconectar, lo que puede intensificar los síntomas de ambos trastornos.

Cuando la ansiedad coexiste con el TDAH y no se aborda de forma específica, el impacto funcional se multiplica. El miedo al error reduce la iniciativa, aumenta la procrastinación y refuerza la evitación de responsabilidades, cerrando un círculo que mantiene tanto la inatención como la ansiedad. Por ello, el abordaje más eficaz suele ser integral, combinando intervención psicológica centrada en regulación emocional, estrategias de organización y, cuando está indicado, tratamiento farmacológico ajustado a ambas condiciones.

Referencias:

Fuller, E. et. Al. (2022) Generalized anxiety disorder among adults with attention deficit hyperactivity disorder. Journal of Affective Disorders; 299: 707-714.

D’Agati, E.; Curatolo, P. & Mazzone, L. (2019) Comorbidity between ADHD and anxiety disorders across the lifespan. Int J Psychiatry Clin Pract; 23(4): 238-244. 

Catani, M. & Mazzarello, P. (2019) Grey Matter Leonardo da Vinci: a genius driven to distraction. Brain; 142(6): 1842–1846.

Noordermeer, S. et. al. (2017) Risk factors for comorbid oppositional defiant disorder in attention-deficit/hyperactivity disorder. Eur Child Adolesc Psychiatry; 26(10): 1155-1164.

DuPaul, G. J. et. al. (2013) Comorbidity of LD and ADHD: implications of DSM-5 for assessment and treatment. J Learn Disabil; 46(1): 43-51.

Compartir en Facebook Compartir en X (Twitter) Compartir en LinkedIn Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Email

Escrito por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga (No. Colegiada P-03324 por el Colegio de la Psicología de Las Palmas) con más de 20 años de experiencia. Agitadora de neuronas y generadora de cambios. ¿Quieres saber más sobre mí?

Revisado por Yiana M. Delgado

Psicóloga Yiana M. Delgado

Psicóloga, especializada en Salud Mental, Desarrollo Personal y Educación con experiencia en el mundo editorial y audiovisual

No te pierdas ni un artículo

Al inscribirte a Rincón de la Psicología aceptas nuestra Política de Privacidad. Pero no te preocupes, ¡odio el spam tanto como tú!

Sigue alimentando tus neuronas

Terapia basada en fortalezas

Cómo trabajar y potenciar las fortalezas de tu paciente en terapia

Duelo de pareja

Por qué unos pasan página y otros se quedan atrapados en el duelo de pareja

Tus hábitos cambian tu vida, no la motivación

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • Cómo trabajar y potenciar las fortalezas de tu paciente en terapia
  • Por qué unos pasan página y otros se quedan atrapados en el duelo de pareja
  • Tus hábitos cambian tu vida, no la motivación
  • Mentes en alta definición: Viaje al interior de la evaluación neuropsicológica virtual
  • Demasiada autorreflexión podría amargarte la vida, según un estudio

Footer

Contacto

jennifer@intextos.com

Las Palmas, España

Blog de Psicología

Artículos sobre la salud mental y el crecimiento personal, técnicas psicológicas, estudios sobre el cerebro, trastornos mentales y libros de Psicología para comprender cómo funciona la mente.

Sígueme la pista

  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Telegram
  • Twitter

© Copyright 2009-2025 Rincón de la Psicología · Todos los derechos reservados · Política de Cookies · Política de Privacidad · Publicidad · Proceso Editorial